Información sobre el sobrepeso y la obesidad en los adultos

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Definición y hechos

¿Qué son el sobrepeso y la obesidad?

Los términos "sobrepeso" y "obesidad" se refieren a un peso corporal que es mayor de lo que se considera normal o saludable para cierta estatura. El sobrepeso generalmente se debe a la grasa corporal adicional. Sin embargo, el sobrepeso también puede ocurrir debido a exceso de músculo, hueso o agua. Las personas con obesidad generalmente tienen demasiada grasa corporal.

El índice de masa corporal (IMC) (en inglés) es una forma de saber si una persona tiene un peso saludable, sobrepeso u obesidad. El IMC es una medida basada en el peso en relación con la estatura. Cuanto mayor sea el IMC, mayor será el riesgo de desarrollar problemas de salud por sobrepeso y obesidad (en inglés).

Alcanzar y mantener un peso saludable puede ser un desafío a largo plazo si una persona tiene sobrepeso u obesidad. Mantener un peso saludable, o al menos no aumentar más de peso si ya tiene sobrepeso, puede ayudarle a disminuir la probabilidad de desarrollar ciertos problemas de salud.

Retrato de una mujer hispana.Se considera que más de 1 de cada 3 adultos en los Estados Unidos tiene obesidad.

¿Qué tan común son el sobrepeso y la obesidad?

Según una encuesta nacional en los Estados Unidos1,2,3

  • más de 1 de cada 3 adultos fueron clasificados como individuos con sobrepeso
  • más de 1 de cada 3 adultos fueron clasificados como individuos con obesidad
  • más de 2 de cada 3 adultos fueron clasificados como individuos con sobrepeso u obesidad

Para más datos estadísticos acerca del sobrepeso y la obesidad en los Estados Unidos, consulte el documento de NIDDK llamado Overweight & Obesity Statistics (en inglés) (Datos estadísticos sobre el sobrepeso y la obesidad).

¿Quién es más propenso a tener sobrepeso?

Los hombres son más propensos a tener sobrepeso que las mujeres.3

¿Quién es más propenso a tener obesidad?

Según una encuesta nacional en los Estados Unidos, algunos grupos son más propensos a tener obesidad.2

  • Entre los adultos negros, 48 de cada 100 fueron clasificados como individuos con obesidad.
  • Entre los adultos hispanos, 42 de cada 100 fueron clasificados como individuos con obesidad.
  • Entre los adultos blancos, 36 de cada 100 fueron clasificados como individuos con obesidad.

Las mujeres son más propensas a tener obesidad que los hombres.2

Muchos factores juegan un papel en determinar quién es más propenso a tener obesidad, y estos factores pueden afectar a las personas de diferente manera.

¿Por qué las personas aumentan de peso?

Muchos factores pueden causar un aumento de peso y afectar la cantidad de peso que el cuerpo almacena. Cuando una persona consume más calorías provenientes de alimentos o bebidas que las que utiliza en la actividad física y en la vida diaria, como sentarse o dormir, el cuerpo almacena las calorías adicionales. Con el tiempo, si continúa consumiendo más calorías de las que utiliza, probablemente aumentará de peso. El aumento excesivo de peso puede ocasionar sobrepeso u obesidad.

¿Quién debería perder peso?

Los expertos médicos recomiendan que las personas que tienen obesidad pierdan peso.

La mayoría de las personas que tienen sobrepeso y uno o más factores que aumentan la probabilidad de sufrir una enfermedad cardíaca deben perder peso. Estos factores incluyen:

  • diabetes
  • prediabetes
  • presión arterial alta
  • dislipidemia: concentraciones altas de colesterol LDL, concentraciones bajas de colesterol HDL o concentraciones altas de triglicéridos
  • tamaño grande de cintura: para los hombres, más de 40 pulgadas; para las mujeres, más de 35 pulgadas

Bibliografía

Factores que afectan

¿Qué factores afectan el peso y la salud?

Muchos factores pueden afectar el peso y ocasionar sobrepeso u obesidad. Algunos de estos factores pueden dificultar la pérdida de peso o hacer que sea difícil no recuperar el peso que se ha perdido.

Historia familiar y genes

El sobrepeso y la obesidad tienden a darse en familias, lo que sugiere que los genes pueden desempeñar un papel. La posibilidad de tener sobrepeso es mayor si uno o ambos padres tienen sobrepeso u obesidad. Los genes pueden afectar la cantidad de grasa que una persona acumula en el cuerpo y la parte del cuerpo donde se acumula la grasa adicional.

Raza u origen étnico

Algunos grupos que incluyen minorías raciales y étnicas son más propensos a tener obesidad. Las tasas de obesidad en los adultos en los Estados Unidos son más altas entre los afroamericanos, seguidos por los hispanos/latinos y luego los caucásicos. Esas tasas aplican a hombres y mujeres.4 Aunque los hombres y mujeres asiáticoamericanos tienen las tasas más bajas de obesidad,4 aún así pueden estar en riesgo de contraer enfermedades asociadas con la obesidad si acumulan mucha grasa no saludable en el abdomen, incluso cuando su índice de masa corporal (IMC) es más bajo.5

Edad

Muchas personas aumentan de peso a medida que envejecen. Los adultos que tienen un IMC normal a menudo comienzan a aumentar de peso durante la edad adulta temprana y continúan aumentando de peso hasta que tienen entre 60 y 65 años de edad. Además, los niños que tienen obesidad son más propensos a seguir obesos cuando se vuelven adultos.

Sexo

En los Estados Unidos, la obesidad es más común en las mujeres negras o hispanas que en los hombres negros o hispanos.4 El sexo de una persona también puede afectar el lugar del cuerpo donde se acumula la grasa. Las mujeres tienden a acumular grasa en las caderas y glúteos. Los hombres generalmente acumulan grasa en el abdomen o estómago. El exceso de grasa, especialmente si está alrededor del abdomen, puede poner a las personas en riesgo de sufrir problemas de salud incluso si tienen un peso normal.

Hábitos de alimentación y de actividad física

Los hábitos de alimentación y de actividad física de una persona pueden aumentar la probabilidad de que tenga sobrepeso y obesidad si:

  • consume muchos alimentos y bebidas con alto contenido de calorías, azúcar y grasa
  • toma muchas bebidas con alto contenido de azúcares añadidos
  • pasa mucho tiempo sentada o acostada y la cantidad de actividad física que hace es limitada

Lugar donde una persona vive, trabaja, se recrea y practica su religión

El lugar donde una persona vive, trabaja, se recrea y practica su religión puede afectar sus hábitos de alimentación y de actividad física, y el acceso a alimentos saludables y a lugares donde puede hacer actividad física.

Por ejemplo, vivir en un área que tiene una gran cantidad de supermercados puede aumentar el acceso a alimentos de mejor calidad y con menos calorías. Vivir en un vecindario con muchos espacios verdes y áreas para hacer actividad física de manera segura puede alentar a una persona a ser más activa físicamente.

El lugar donde trabaja y practica su religión también puede hacer que a la persona le resulte más fácil comer alimentos poco saludables y con muchas calorías. Es posible que las máquinas expendedoras, las cafeterías o eventos especiales en su lugar de trabajo o el lugar donde practica su religión no ofrezcan opciones saludables y con menos calorías. Siempre que sea posible, se deben elegir las opciones más saludables y limitar las golosinas y dulces a una pequeña tajada de pastel o torta.

Hábitos familiares y culturales

Los hábitos de alimentación y de estilo de vida de la familia pueden afectar el peso y la salud. Algunas familias pueden consumir alimentos y bebidas con alto contenido de grasa, sal y azúcares añadidos o comer grandes cantidades de alimentos no saludables en las reuniones familiares. Algunas familias también pueden pasar inactivas por mucho tiempo viendo televisión, en la computadora o usando un dispositivo móvil en lugar de hacer alguna actividad física.

La cultura social, étnica o del grupo religioso también puede afectar el peso y la salud debido a los hábitos compartidos de alimentación y de estilo de vida. En algunas culturas se consumen alimentos y bebidas con alto contenido de grasa, sal y azúcares añadidos. Algunos métodos comunes de preparación de alimentos, como freírlos, pueden resultar en el consumo de muchas calorías. Con el tiempo, el consumo regular de alimentos con muchas calorías, grasa y azúcar puede ocasionar un aumento de peso.

No dormir suficiente

Las personas que no duermen suficiente pueden consumir más calorías y comer más bocadillos.6 Los expertos recomiendan que los adultos entre 18 y 64 años duerman de 7 a 9 horas al día, y los mayores de 65 duerman de 7 a 8 horas al día.7

Otros factores

Otros factores que pueden ocasionar un aumento de peso incluyen:

¿Qué hace que sea difícil para algunas personas perder peso?

Muchos factores pueden hacer que sea difícil perder peso, incluyendo:

  • los genes
  • qué y cuánto come una persona
  • no hacer actividad física con regularidad o ser inactivo
  • tomar ciertos medicamentos
  • tener ciertas afecciones médicas
  • dificultad para manejar el estrés

Bibliografía

¿Tengo un peso saludable?

¿Cómo puedo saber si tengo un peso saludable?

Conocer la medida del índice de masa corporal (IMC), el tamaño de la cintura y la proporción entre la cintura y la cadera, le ayuda a determinar si tiene un peso saludable.

Índice de masa corporal

El índice de masa corporal (IMC) es la fórmula más comúnmente utilizada para estimar y detectar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. El IMC es una medida basada en el peso de una persona en relación con su estatura. Calcule su índice de masa corporal.

El IMC puede indicar si una persona tiene un peso normal o saludable, sobrepeso u obesidad. Cuanto mayor sea el IMC, mayor será el riesgo de desarrollar problemas de salud como la diabetes tipo 2 y una enfermedad cardíaca.

  • Peso normal o saludable. Una persona con un IMC de 18.5 a 24.9 está en el rango normal o saludable.
  • Sobrepeso. Una persona con un IMC de 25 a 29.9 se clasifica como persona con sobrepeso.
  • Obesidad. Una persona con un IMC de 30 a 39.9 se clasifica como persona obesa.
  • Obesidad extrema. Una persona con un IMC de 40 o más se clasifica como persona con obesidad extrema.

Debido a que el IMC no mide la cantidad concreta de grasa corporal, una persona muy musculosa, como un culturista, puede tener un IMC alto sin tener mucha grasa corporal. Además, algunos grupos que tienden a tener un IMC más bajo, como las mujeres y los hombres asiáticos o los adultos mayores pueden tener grandes cantidades de grasa corporal, incluso si no tienen sobrepeso.

Tamaño de la cintura

Otra medida importante es el tamaño de la cintura. Tener demasiada grasa alrededor de la cintura puede aumentar la probabilidad de desarrollar problemas de salud (en inglés) aun más que tener grasa en otras partes del cuerpo. Las mujeres con un tamaño de cintura de más de 35 pulgadas y los hombres con un tamaño de cintura de más de 40 pulgadas son más propensos a desarrollar enfermedades relacionadas con la obesidad.

Un médico midiendo la cintura de una mujer.Las mujeres con un tamaño de cintura de más de 35 pulgadas son más propensas a desarrollar enfermedades relacionadas con la obesidad.

¿Importa la forma del cuerpo?

A los médicos les preocupa no solo la cantidad de grasa corporal que una persona tiene, sino también dónde se encuentra la grasa en el cuerpo. Las mujeres tienden a acumular grasa en las caderas y glúteos, dándoles un cuerpo con forma de "pera". Los hombres generalmente acumulan grasa en el abdomen, dándoles más bien un cuerpo con forma de "manzana". Por supuesto, algunos hombres tienen cuerpos con forma de pera y algunas mujeres tienen cuerpos con forma de manzana.

El exceso de grasa, especialmente en el abdomen, puede poner a las personas en riesgo de desarrollar ciertos problemas de salud, incluso si tienen un peso normal. Las personas que tienen cuerpos con forma de manzana pueden tener más probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca o ciertos tipos de cáncer que las personas que comparten el mismo peso pero tienen cuerpos con forma de pera.

¿Cuándo se debe buscar ayuda de un médico?

Una persona debe buscar ayuda de un médico si está aumentando de peso rápidamente, tiene un tamaño grande de cintura o un IMC de 30 o más. También debe buscar ayuda de un médico si tiene sobrepeso u obesidad y tiene:

  • historia familiar de ciertas enfermedades, como diabetes tipo 2 o enfermedad cardíaca
  • problemas de salud como diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca o síndrome metabólico

Riesgos para la salud

El sobrepeso y la obesidad pueden aumentar el riesgo de desarrollar ciertos problemas de salud y pueden estar vinculados con algunos problemas emocionales y sociales.

¿Cuáles son algunos riesgos para la salud por el sobrepeso y la obesidad?

Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 es una enfermedad que ocurre cuando la concentración de glucosa en la sangre, también llamada azúcar en la sangre, es demasiado alta. Aproximadamente 8 de cada 10 personas con diabetes tipo 2 tienen sobrepeso u obesidad.8 Con el tiempo, una concentración alta de glucosa en la sangre ocasiona problemas como enfermedades del corazón, derrames cerebrales, enfermedades renales, problemas oculares, daño de los nervios y otros problemas de salud.

Si una persona corre riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, perder entre un 5 y un 7 por ciento del peso corporal y hacer actividad física con regularidad puede prevenir o retrasar el inicio de la diabetes tipo 2.

Presión arterial alta

La presión arterial alta, también llamada hipertensión, es una afección médica en la cual la sangre fluye a través de los vasos sanguíneos con más fuerza de lo normal. La presión arterial alta puede esforzar el corazón, dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de sufrir enfermedades del corazón, derrames cerebrales, enfermedades renales y muerte.

Un médico revisando la presión arterial de un hombre que tiene obesidad.El sobrepeso y la obesidad pueden aumentar el riesgo de desarrollar ciertos problemas de salud, como presión arterial alta.

Enfermedad cardíaca

La enfermedad cardíaca es un término usado para describir varios problemas que pueden afectar el corazón. Si una persona padece una enfermedad cardíaca, puede tener un ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca, muerte cardíaca súbita, angina o un ritmo cardíaco anormal. La presión arterial alta, las concentraciones anormales de grasas y de glucosa en la sangre pueden aumentar el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca. Las grasas en la sangre, también llamadas lípidos en la sangre, incluyen el colesterol HDL, el colesterol LDL y los triglicéridos.

Perder entre un 5 y un 10 por ciento del peso puede reducir los factores de riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. Si una persona pesa 200 libras, esto significa perder apenas 10 libras. La pérdida de peso puede mejorar la presión arterial, las concentraciones de colesterol y el flujo sanguíneo.

Derrame cerebral

Un derrame cerebral es una afección médica en la que se interrumpe repentinamente el suministro de sangre al cerebro, causado por una obstrucción o la rotura de un vaso sanguíneo en el cerebro o cuello. Un derrame cerebral puede dañar el tejido cerebral e impedir que una persona pueda hablar o mover partes de su cuerpo. La presión arterial alta es la causa principal de los derrames cerebrales.

Apnea del sueño

La apnea del sueño es un trastorno común en el que una persona no respira con regularidad mientras duerme o puede dejar de respirar por completo por cortos períodos de tiempo. Cuando la apnea del sueño no se trata, puede aumentar el riesgo de desarrollar otros problemas de salud, como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas.

Síndrome metabólico

El síndrome metabólico es un grupo de afecciones médicas que ponen a una persona en riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, diabetes y derrames cerebrales. Estas afecciones son:

  • presión arterial alta
  • concentraciones altas de glucosa en la sangre
  • concentraciones altas de triglicéridos en la sangre
  • concentraciones bajas de colesterol HDL (el colesterol "bueno") en la sangre
  • exceso de grasa alrededor de la cintura

Enfermedades del hígado graso

Las enfermedades del hígado graso son afecciones médicas en las que se acumula grasa en el hígado. Las enfermedades del hígado graso incluyen la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD por sus siglas en inglés) y la esteatohepatitis no alcohólica (NASH por sus siglas en inglés). Las enfermedades del hígado graso pueden provocar daños graves en el hígado, cirrosis o incluso insuficiencia hepática.

Osteoartritis

La osteoartritis es un problema de salud común y de larga duración que causa dolor, hinchazón y disminución de movimiento en las articulaciones. Tener sobrepeso u obesidad puede aumentar el riesgo de desarrollar osteoartritis porque el peso ejerce una presión adicional en las articulaciones y el cartílago.

Enfermedades de la vesícula biliar

El sobrepeso y la obesidad pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades de la vesícula biliar, como cálculos biliares y colecistitis. Los desequilibrios en las sustancias que constituyen la bilis causan cálculos biliares. Los cálculos biliares se pueden formar si la bilis contiene demasiado colesterol.

Algunos cánceres

El cáncer es una colección de enfermedades relacionadas. En todos los tipos de cáncer, algunas de las células del cuerpo comienzan a dividirse sin parar y se extienden a los tejidos adyacentes. El sobrepeso y la obesidad pueden aumentar el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.

Enfermedad renal

Una enfermedad renal significa que los riñones están dañados y no pueden filtrar la sangre como deberían. La obesidad aumenta el riesgo de desarrollar diabetes y presión arterial alta, las causas más comunes de la enfermedad renal. Incluso si una persona no tiene diabetes o presión arterial alta, la obesidad por sí misma puede promover la enfermedad renal y acelerar su progreso.

Problemas durante el embarazo

El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de desarrollar ciertos problemas de salud que pueden ocurrir durante el embarazo. Las mujeres embarazadas que tienen sobrepeso u obesidad pueden tener mayor probabilidad de:

  • desarrollar diabetes gestacional
  • tener preeclampsia, que es una presión arterial alta durante el embarazo que puede causar graves problemas de salud para la madre y el bebé si no se trata
  • necesitar una cesárea, y como resultado, tardar más en recuperarse después del parto

¿Qué problemas emocionales y sociales están vinculados con el sobrepeso y la obesidad?

El sobrepeso y la obesidad están asociados con ciertos problemas de salud mental, como la depresión (en inglés). Las personas que sufren de sobrepeso u obesidad también pueden ser objeto de prejuicios y estigma por parte de otras personas, incluso por parte de los proveedores de atención médica. Esto puede provocar sentimientos de rechazo, vergüenza o culpa, lo que empeora aun más los problemas de salud mental.

Bibliografía

Alimentación y actividad

¿Qué opciones podrían ayudar a una persona a perder peso?

Cambiar los hábitos alimenticios es fundamental para perder peso y mantener un peso saludable. Para perder peso, es necesario consumir menos calorías y utilizar más calorías de las que se consumen. Hacer eso durante un período prolongado de tiempo puede ser un desafío para muchas personas. Las investigaciones emergentes muestran que cumplir con un plan de alimentación puede ser más importante para perder y mantener un peso saludable que el tipo de plan de alimentación que una persona sigue.

Seguir un plan de alimentación saludable

Todos los alimentos y bebidas que una persona escoge cuentan. Comer saludable es un trayecto moldeado por muchos factores, incluso edad, peso, metabolismo, preferencias de alimentos, acceso a alimentos, cultura y tradiciones, si es hombre o mujer, y por las decisiones personales que se toman a través del tiempo. Un plan de alimentación saludable incluye:

  • una variedad de verduras, frutas y granos integrales, como arroz integral, avena y pan integral
  • productos lácteos sin grasa o con bajo contenido de grasa, como leche, yogur y queso, y productos similares, como las bebidas de soya
  • una variedad de alimentos con proteínas, incluso mariscos, carnes y aves con poca grasa, huevos, legumbres (frijoles y guisantes), nueces, semillas y productos de soya
  • aceites, como los aceites de oliva y canola, y los encontrados en las nueces, aceitunas y aguacates

Un plan de alimentación saludable también incluye:

  • consumir menos alimentos y bebidas que contienen carbohidratos refinados, azúcares añadidos y sal (sodio)
  • controlar el tamaño de las porciones
  • limitar los alimentos con grasas saturadas y grasas trans, como las que se encuentran en los postres y las comidas fritas

Para obtener más información sobre un plan de alimentación saludable y las cantidades de alimentos y bebidas adecuadas, visite el sitio ChooseMyPlate.gov (en inglés).

Una variedad de alimentos saludables y nutritivos.Un plan de alimentación saludable incluye una variedad de alimentos saludables y nutritivos.

Hacer actividad física con regularidad

Las guías sobre la actividad física para los estadounidenses (en inglés) (PDF, 14.2 MB) definen la actividad física regular como al menos 150 minutos a la semana de actividad aeróbica de intensidad moderada, como caminar a paso rápido. Una actividad aeróbica de intensidad moderada acelera los latidos del corazón y agita la respiración, pero no agota ni sobrecalienta a la persona. Esta clase de actividad física es segura para la mayoría de las personas.

Las personas con discapacidades físicas también pueden realizar ciertas actividades, como ejercicios aeróbicos o baloncesto desde la silla de ruedas. Se debe consultar con el médico sobre los tipos de actividad física que podrían funcionar bien con las habilidades específicas de cada persona.

Si una persona tiene un problema de salud, como una enfermedad cardíaca, presión arterial alta o diabetes, debe consultar con el médico antes de comenzar a hacer actividad física con regularidad. El médico y la persona pueden revisar conjuntamente los tipos y cantidades de actividad física que podrían adaptarse a su estilo de vida, intereses y habilidades.

Obtenga consejos para ayudarle a ser activo (en inglés).

¿Qué debe hacer una persona para mantener un peso saludable?

Las investigaciones recientes han encontrado que hay muchas razones por las que es difícil no recuperar el peso que se ha perdido. Además de la desaceleración del metabolismo durante la pérdida de peso, el cuerpo necesita menos calorías con el nuevo peso más bajo. Los factores hormonales y otros elementos también tienden a promover la recuperación del peso perdido. Las personas que han mantenido la pérdida de peso a largo plazo dicen que deben realizar un seguimiento cuidadoso de su consumo de alimentos y hacer actividad física vigorosa. Algunas personas que han logrado alcanzar un peso saludable pueden encontrar que es difícil no recuperar el peso perdido.

Mantener un registro del peso

Una persona debe pesarse con regularidad y mantener un registro de su peso para asegurar que está manteniendo la pérdida de peso y no está recuperando el peso perdido.

Cumplir el plan de alimentación saludable

La persona debe seguir escogiendo alimentos saludables y hacer que el plan de alimentación saludable se convierta en un hábito de por vida. También debe encontrar opciones de alimentos saludables que prefiera y disfrute, ya que de esa manera es más probable que cumpla con su plan de alimentación.

Un hombre comiendo fruta fresca de un tazón.Continúe eligiendo alimentos saludables para mantener un peso saludable.

Continuar haciendo actividad física con regularidad

La actividad física regular puede ayudar a una persona a no recuperar el peso que ha perdido. La persona debe tratar de hacer entre 200 y 300 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana para no recuperar el peso que ha perdido.9 La actividad física regular debe convertirse en un hábito de por vida.

Participar en un programa de mantenimiento de la pérdida de peso

Si una persona tenía sobrepeso u obesidad y perdió peso, el médico puede recomendarle que participe en un programa para ayudarle a mantener la pérdida de peso. El programa puede ayudarle a la persona a cumplir con su plan de alimentación saludable y de actividad física regular, y también a mantener un registro de su progreso.

Bibliografía

Tratamiento

Los tratamientos comunes para el sobrepeso y la obesidad incluyen perder peso a través de una alimentación saludable, más actividad física y otros cambios en las rutinas habituales. Los programas de control de peso pueden ayudar a algunas personas a perder peso o a no recuperar el peso perdido. Algunas personas que tienen obesidad no pueden perder suficiente peso para mejorar su salud o no pueden evitar recuperar el peso perdido. En tales casos, un médico puede considerar agregar otros tratamientos, incluso medicamentos para perder peso, dispositivos para perder peso o una cirugía bariátrica.

Los expertos recomiendan perder entre el 5 y el 10 por ciento del peso corporal en los primeros 6 meses de tratamiento.10 Si una persona pesa 200 libras, esto significa perder apenas 10 libras. Perder de 5 a 10 por ciento del peso puede:

  • ayudar a disminuir la posibilidad de desarrollar problemas de salud (en inglés) relacionados con el sobrepeso y la obesidad
  • mejorar los problemas de salud relacionados con el sobrepeso y la obesidad, como la presión arterial alta y las concentraciones altas de colesterol

Plan de alimentación saludable y de actividad física regular

Seguir un plan de alimentación saludable (en inglés) con menos calorías suele ser el primer paso para tratar el sobrepeso y la obesidad.

Las personas con sobrepeso u obesidad también deben empezar a hacer actividad física con regularidad cuando comienzan su plan de alimentación saludable. Ser activo puede ayudar a quemar calorías y hacer actividad física con regularidad puede ayudar a mantener un peso saludable.

Obtenga más información sobre la alimentación saludable y la actividad física para perder peso o mantener un peso saludable (en inglés).

Una familia caminando junta al aire libre.Cuando se combina con una alimentación saludable, la actividad física regular ayuda a perder peso y a mantener un peso saludable.

Cambiar los hábitos

Cambiar los hábitos alimenticios, los hábitos de actividad física y el estilo de vida es difícil, pero con un plan, esfuerzo, apoyo constante y paciencia, se puede perder peso y mejorar la salud. Los siguientes consejos pueden ayudar a pensar en formas de perder peso, participar con regularidad en la actividad física y mejorar la salud a largo plazo.

  • Esté preparado para los deslices porque son normales. Después de un desliz, como comer en exceso en una reunión familiar o de trabajo, intente reponerse y concentrarse en volver a su plan de alimentación saludable tan pronto como pueda. Trate de comer solamente cuando esté sentado en el comedor o la cocina. En el trabajo, evite las áreas donde puede haber golosinas. Mantenga un registro de su progreso utilizando rastreadores de alimentos o actividad física en el internet, como el Planificador de peso corporal (en inglés) (Body Weight Planner), que pueden ayudarle a mantener un registro de los alimentos que consume, su actividad física y su peso. Estas herramientas pueden ayudarle a seguir adelante y permanecer motivado.
  • Establezca metas. Tener metas específicas puede ayudarle a cumplir con el plan programado. En lugar de una meta general de "ser más activo", establezca una meta específica, como caminar de 15 a 30 minutos antes del trabajo o a la hora del almuerzo los lunes y viernes. Si no pudo caminar un lunes, regrese al plan el martes.
  • Busque apoyo. Pida ayuda o ánimo a su familia, amigos o profesionales de la salud. Puede obtener apoyo en persona, por correo electrónico o mensajes de texto, o hablando por teléfono. También puede unirse a un grupo de apoyo. Los profesionales de la salud especialmente capacitados pueden ayudarle a cambiar su estilo de vida.

Programas para controlar el peso

Algunas personas se benefician de participar en un programa formal para controlar el peso. En un programa para controlar el peso, los especialistas capacitados en el control del peso diseñarán un plan detallado solo para usted y le ayudarán a cumplir el plan. Los planes incluyen una dieta más baja en calorías, aumento de la actividad física y formas de ayudarle a cambiar sus hábitos y de mantener los hábitos nuevos. Puede trabajar con los especialistas en el propio sitio del programa (es decir, cara a cara) en sesiones individuales o grupales. Los especialistas pueden contactarlo regularmente por teléfono o internet para ayudarle a mantener su plan. Los dispositivos como teléfonos inteligentes, podómetros y acelerómetros pueden ayudarle a mantener un registro indicando qué tan bien se está manteniendo en su plan.

Algunas personas también pueden beneficiarse de programas para controlar el peso en el internet o de programas comerciales para perder peso (en inglés).

Medicamentos para perder peso

Cuando los hábitos de alimentación saludable y de actividad física no son suficientes, el médico puede recetar medicamentos para tratar el sobrepeso y la obesidad (en inglés).

Una persona debe tratar de mantener su plan de alimentación saludable y continuar haciendo actividad física con regularidad mientras toma medicamentos para perder peso.

Es posible ver anuncios de remedios a base de hierbas y suplementos dietéticos (en inglés) que afirman ayudar a perder peso. Pero muchas de estas afirmaciones no son ciertas. Algunos de estos suplementos incluso pueden tener efectos secundarios graves. Se debe consultar con el médico antes de tomar remedios a base de hierbas o suplementos dietéticos de venta libre con el fin de de perder peso.

Dispositivos para perder peso

El médico puede considerar el uso de dispositivos para perder peso (en inglés) si una persona no ha podido perder peso o para evitar que recupere el peso que ha perdido con otros tratamientos. Debido a que los dispositivos para perder peso han sido aprobados apenas recientemente, los investigadores no tienen datos de largo plazo sobre su seguridad y eficacia. Los dispositivos para perder peso incluyen:

  • El sistema de estimulación eléctrica. El sistema de estimulación eléctrica utiliza un dispositivo que un cirujano coloca en el abdomen mediante una cirugía laparoscópica. El dispositivo bloquea la actividad nerviosa entre el estómago y el cerebro.
  • El sistema de balón gástrico. Para usar el sistema de balón gástrico, un médico coloca uno o dos globos en el estómago a través de un tubo que se coloca en la boca. Una vez que los globos están situados en el estómago, el cirujano los llena con agua salada para que ocupen más espacio en el estómago y ayuden a que la persona se sienta más llena.
  • El sistema de vaciado gástrico. Un sistema de vaciado gástrico utiliza una bomba para drenar parte de los alimentos del estómago después de una comida. El dispositivo incluye un tubo que va del interior del estómago al exterior del abdomen. Alrededor de 20 a 30 minutos después de comer, la persona usa la bomba para drenar los alimentos del estómago a través del tubo y depositarlos en el inodoro.

Cirugía bariátrica

La cirugía bariátrica (en inglés) incluye varios tipos de operaciones que ayudan a perder peso mediante cambios en el aparato digestivo. La cirugía bariátrica puede ser una opción si una persona tiene obesidad extrema y no ha podido perder suficiente peso para mejorar su salud o no quiere recuperar el peso que perdió con otros tratamientos. La cirugía bariátrica también puede ser una opción para niveles más bajos de obesidad si una persona tiene problemas de salud graves relacionados con la obesidad, como diabetes tipo 2 o apnea del sueño. La cirugía bariátrica puede mejorar muchas de las afecciones médicas vinculadas con la obesidad, especialmente la diabetes tipo 2.

Dietas especiales

Dietas bajas en calorías

El médico puede recomendar una dieta baja en calorías, como de 1.200 a 1.500 calorías por día para las mujeres y de 1.500 a 1.800 calorías por día para los hombres. La cantidad de calorías depende del peso corporal y del nivel de actividad física. Una dieta más baja en calorías que incluye una variedad de alimentos saludables proporcionará los nutrientes que una persona necesita para mantenerse saludable.

Ayuno intermitente

El ayuno intermitente es otra manera de reducir el consumo de alimentos que está recibiendo atención como una estrategia para perder peso y obtener beneficios para la salud. Ayunar en días alternos es un tipo de ayuno intermitente que consiste en un "día de ayuno" (desde consumir cero calorías hasta consumir una cuarta parte de las necesidades calóricas) alternando con un "día de comer", o sea, un día de alimentación sin restricciones. Los investigadores han realizado solo unos pocos estudios del ayuno intermitente como una estrategia para perder peso, y por lo tanto, no tienen datos de largo plazo sobre la seguridad y la eficacia del ayuno intermitente para mantener un peso saludable a largo plazo.

Bibliografía

Ensayos clínicos

El Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK por sus siglas en inglés) y otros componentes de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de los Estados Unidos realizan y apoyan las investigaciones de muchas enfermedades y afecciones.

¿Qué son los ensayos clínicos sobre el sobrepeso y la obesidad?

Los ensayos clínicos son parte de la investigación clínica y la raíz de todos los avances médicos. Los ensayos clínicos buscan maneras nuevas de prevenir, detectar o tratar enfermedades. Los científicos están realizando investigaciones para aprender más sobre el sobrepeso y la obesidad, incluso estudios sobre el papel de los hábitos alimenticios en el desarrollo y tratamiento de la obesidad, estudios sobre novedosos métodos que incorporan conducta, medicamentos, dispositivos y cirugías, y estudios en otras áreas de investigación que pueden brindar más información sobre por qué las personas desarrollan obesidad o responden al tratamiento. Por ejemplo, los científicos están llevando a cabo ensayos clínicos para:

  • identificar qué pacientes pueden responder a un medicamento específico o tipo de dieta
  • aprender cómo las bacterias en el tracto gastrointestinal de una persona pueden afectar su riesgo de sobrepeso u obesidad
  • estudiar cómo el metabolismo influye en la obesidad y en las afecciones de salud relacionadas
  • investigar cómo el aumento de peso de una madre durante el embarazo puede afectar su salud posterior y la salud de su bebé
  • aprender cómo la actividad física mejora o mantiene el peso saludable y la salud en general

Los investigadores también usan los ensayos clínicos para examinar otros aspectos de la atención médica, como maneras de mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades crónicas. Averigüe si los ensayos clínicos son adecuados para usted.

¿Qué ensayos clínicos sobre el sobrepeso y la obesidad están disponibles?

Los ensayos clínicos financiados por los NIH u otras agencias gubernamentales enfocados en tratar o controlar el sobrepeso y la obesidad que están actualmente disponibles y reclutando se pueden ver en www.ClinicalTrials.gov (en inglés). Esta es una lista seleccionada de ensayos clínicos, pero la lista se puede ampliar o limitar para encontrar más ensayos clínicos sobre el sobrepeso y la obesidad.

¿Qué nos han enseñado las investigaciones sobre el sobrepeso y la obesidad?

El NIDDK ha apoyado muchos proyectos de investigación para aprender más sobre el sobrepeso y la obesidad. Ejemplos de estos incluyen:

  • Mirando hacia adelante: Acción para la salud en un ensayo clínico sobre la diabetes (Look AHEAD: Action for Health in Diabetes Trial). Este estudio ha demostrado que las personas con diabetes tipo 2 pueden perder peso y mantener esa pérdida de peso a través de un programa de alimentación saludable y actividad física regular. El estudio también ha mostrado que la pérdida de peso proporciona beneficios adicionales para la salud, como mejor movilidad física y calidad de vida. El ensayo clínico se ha extendido para estudiar los resultados a largo plazo de la pérdida de peso a través de programas de alimentación saludable y de actividad física en adultos mayores con diabetes tipo 2.
  • La evaluación longitudinal de la cirugía bariátrica (en inglés) (The Longitudinal Assessment of Bariatric Surgery) siguió a más de 2.400 participantes con obesidad extrema que se sometieron a una cirugía bariátrica (en inglés) en uno de los centros participantes. A los participantes se les hizo seguimiento hasta por 7 años. En general, la cirugía bariátrica fue segura y tuvo un impacto positivo en muchas afecciones médicas relacionadas con la obesidad, como la diabetes tipo 2 y la presión arterial alta, y los datos muestran un buen mantenimiento a largo plazo del peso perdido. Sin embargo, se identificaron algunos riesgos, como un mayor riesgo de trastornos por consumo de alcohol en los participantes que se sometieron a una cirugía de derivación gástrica (en inglés).
Febrero de 2018
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El contenido de esta publicación es proporcionado como un servicio del Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK, por sus siglas en inglés), parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés). NIDDK traduce y comparte los resultados de sus investigaciones para incrementar el conocimiento de salud y las enfermedades entre pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Las publicaciones producidas por NIDDK son cuidadosamente revisadas por los científicos del NIDDK y otros expertos.

El NIDDK desea agradecer a: Jamy D. Ard, Wake Forest Baptist Health, Wake Forest School of Medicine

Esta información no tiene derechos de autor. NIDDK recomienda al público compartir esta información libremente.