Enfermedad del hígado graso no alcohólico y NASH

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Definición y hechos

¿Qué es la enfermedad del hígado graso no alcohólico?

La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés) es una enfermedad en la que se acumula grasa en el hígado, pero esta acumulación no es causada por el consumo excesivo de alcohol. Cuando la acumulación de grasa en el hígado es causada por el consumo excesivo de alcohol, esta afección se llama enfermedad hepática alcohólica.

Aun cuando el hígado graso simple y la esteatohepatitis no alcohólica son dos tipos de NAFLD, los dos son afecciones distintas. En general, las personas presentan desarollan uno de los dos tipos de la enfermedad, aunque a veces las personas afectada por un tipo de la enfermedad del hígado graso no alcohólico pueden ser diagnosticado con el otro tipo más tarde.

Hígado graso simple

El hígado graso simple, también conocido como hígado graso no alcohólico (NAFL, por sus siglas en inglés), es un tipo de NAFLD en la que se tiene acumulación de grasa en el hígado, pero hay poco o ningun daño o inflamación en las células hepáticas. El hígado graso simple no suele avanzar hasta causar lesión o complicación es en el hígado.

Esteatohepatitis no alcohólica

La esteatohepatitis no alcohólica (NASH, por sus siglas en inglés) es una forma de NAFLD en la que, además de la acumulación de grasa en el hígado, hay inflamación y daño en las células hepáticas. La inflamación y daño en las células hepáticas pueden causar fibrosis o cicatrización del hígado. La NASH puede provocar la cirrosis o el cáncer de hígado.

Los expertos no están seguros de por qué algunas personas con NAFLD tienen NASH, mientras que otras personas tienen hígado graso simple.

¿Qué tan comunes son la NAFLD y la NASH?

La NAFLD es una de las formas más comunes de la enfermedad del hígado en los Estados Unidos. La mayoría de las personas con esta enfermedad tiene hígado graso simple. Sólo una pequeña cantidad de personas con NAFLD –los expertos calculan que alrededor del 20 por ciento— tiene NASH.1

Entre un 30 a 40 por ciento de los adultos en los Estados Unidos tienen NAFLD, y entre un 3 a 12 por ciento tienen NASH.1

¿Quién tiene más probabilidad de desarrollar la NAFLD?

La NAFLD es más frecuente en las personas que tienen ciertos problemas médicos, incluyendo la obesidad y problemas médicos que podrían estar asociados con la obesidad, como la diabetes tipo 2. Los investigadores calculan que alrededor del 40 al 80 por ciento de las personas que tienen diabetes tipo 2 y del 30 al 90 por ciento de las personas obesas tienen NAFLD. En una investigación en la que se les hacía la prueba de la NAFLD a las personas gravemente obesas que se sometieron a la cirugía bariátrica, se encontró que más de un 90 por ciento de las personas en el estudio tenía esta enfermedad.3

Una profesional de la atención médica mide la cintura de un hombre obeso.
La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés) es más común en las personas obesas.

La NAFLD puede afectar a personas de cualquier edad, incluso los niños. Aunque las investigaciones sugieren que cerca de un 10 por ciento de los niños entre los 2 y los 19 años de edad tiene esta enfermedad,4 es más probable que se presente a medida que las personas envejecen.

Aunque la NAFLD se presenta en personas de todas las razas y grupos étnicos, es más común en los hispanos, seguidos por los blancos no hispanos.2 Esta enfermedad es menos frecuente en los afroamericanos.2 Entre las personas de todos los grupos raciales y étnicos que tienen un peso dentro de los límites normales, los estadounidenses de origen asiático son quienes tienen más probabilidad de desarrollar NAFLD.5

¿Cuáles son las complicaciones de la NAFLD y la NASH?

La mayoría de las personas con NAFLD tiene la forma simple de la enfermedad, y ésta no suele causar complicaciones.1

La NASH puede causar complicaciones como la cirrosis y el cáncer de hígado. Las personas con NASH tienen una mayor probabilidad de morir por causas relacionadas con el hígado.3

Si la NASH provoca la cirrosis, y la cirrosis provoca la insuficiencia hepática, tal vez sea necesario hacer un trasplante de hígado para que la persona pueda sobrevivir.

Los estudios también sugieren que las personas que padecen de NAFLD tienen una mayor probabilidad de desarrollar enfermedad cardiovascular. La enfermedad cardiovascular es la causa más común de muerte en las personas que tienen cualquiera de las dos formas de NAFLD.6

Referencias

Síntomas y causas

¿Cuáles son los síntomas de la NAFLD y la NASH?

Por lo general, la NAFLD y la NASH son enfermedades silenciosas con pocos o ningún síntoma. Es posible no tener síntomas, aun cuando se tiene cirrosis debida a la NASH.

Si tiene síntomas, puede sentir cansancio o molestias en la parte superior derecha del abdomen.

¿Qué causa la NAFLD y la NASH?

Los expertos todavía están estudiando las causas de estas dos enfermedades. Las investigaciones sugieren que ciertos problemas médicos pueden aumentar la probabilidad de tener estas enfermedades.

Causas de la NAFLD

La probabilidad de desarrollar NAFLD, ya sea hígado graso simple o NASH, es mayor si la persona tiene:

  • sobrepeso u obesidad
  • resistencia a la insulina
  • concentraciones anormales de grasas en la sangre, lo cual puede incluir
    • concentraciones altas de triglicéridos
    • concentraciones anormales de colesterol: colesterol total elevado, colesterol LDL elevado o colesterol HDL bajo
  • síndrome metabólico o una o más características del mismo. El síndrome metabólico es un grupo de características y afecciones médicas vinculadas con el sobrepeso y la obesidad. Las personas que tienen síndrome metabólico son más propensas a desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades del corazón. Los expertos piensan que la NAFLD puede estar estrechamente vinculada al síndrome metabólico. Los médicos definen el síndrome metabólico como la presencia de tres o más de las siguientes características:
    • circunferencia grande de la cintura
    • concentraciones elevadas de triglicéridos en la sangre
    • concentraciones bajas de colesterol HDL en la sangre
    • presión arterial alta
    • concentraciones de glucosa en la sangre más elevadas de lo normal
  • diabetes tipo 2

Las investigaciones también sugieren que algunos genes pueden hacer que una persona sea más propensa a desarrollar NAFLD. Los expertos siguen estudiando los genes que podrían desempeñar un papel en esta enfermedad.

En la NAFLD, las personas presentan una acumulación de grasa en el hígado que no es el resultado de consumo de alcohol. Si usted tiene un historial de consumo excesivo de alcohol y grasa en el hígado, el médico puede determinar que usted sufre de enfermedad hepática alcohólica en lugar de NAFLD.

Causas de la NASH

Los expertos no están seguros de por qué algunas personas con NAFLD tienen NASH y otras tienen hígado graso simple. Las investigaciones sugieren que ciertos genes pueden tener que ver con esto.

Las personas con NAFLD tienen más probabilidad de sufrir de NASH si tienen una o más de las siguientes afecciones:

  • obesidad, especialmente con una cintura de gran tamaño
  • presión arterial alta
  • concentraciones elevadas de triglicéridos o concentraciones anormales de colesterol en la sangre
  • diabetes tipo 2
  • síndrome metabólico

Causas menos comunes de la NAFLD y la NASH

Algunas causas menos comunes de la NAFLD y la NASH son:

Un estudio financiado por el Instituto Nacional de la Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales descubrió que las personas que se sometieron a cirugía para extirpar la vesícula biliar tenían más probabilidad de desarrollar NAFLD. Se necesitan más investigaciones sobre el vínculo entre la extirpación de la vesícula biliar y dicha enfermedad.

Diagnóstico

¿Cómo se diagnostica la NAFLD y la NASH?

Los médicos se basan en la historia clínica, el examen físico y algunas pruebas para diagnosticar la NAFLD y la NASH.

Historia clínica

El médico le preguntará si tiene antecedentes de las afecciones médicas que harían más propenso a desarrollar NAFLD y NASH, como

  • sobrepeso u obesidad
  • resistencia a la insulina
  • concentraciones altas de triglicéridos o concentraciones anormales de colesterol en la sangre
  • síndrome metabólico
  • diabetes tipo 2

El médico le preguntará acerca de su alimentación y sobre los factores del estilo de vida que pueden hacerle más propenso a desarrollar NAFLD y NASH, como la falta de actividad física o la costumbre de tomar bebidas azucaradas.

Los exámenes médicos no pueden mostrar si el alcohol es la causa de la acumulación de grasa en el hígado. Por lo tanto, el médico le preguntará acerca de su consumo de alcohol para saber si la grasa en el hígado es un signo de enfermedad hepática alcohólica o de NAFLD.

Un médico habla con su paciente y toma notas.
El médico le preguntará si tiene antecedentes de los problemas médicos que pueden hacerle más propenso a desarrollar NAFLD y NASH.

Examen físico

Por lo general, durante una exploración o examen físico el médico le examina el cuerpo y mide su peso y estatura para calcular su índice de masa corporal. El médico buscará signos de NAFLD o NASH como:

  • aumento de tamaño del hígado
  • signos de resistencia a la insulina como parches de piel oscura sobre sus nudillos, codos y rodillas
  • signos de cirrosis, como ictericia, una afección que hace que la piel y la parte blanca de los ojos adquieran un color amarillento

¿Qué pruebas usan los médicos para diagnosticar la NAFLD y la NASH?

Los médicos recurren a los análisis de sangre, las imágenes diagnósticas y, en ocasiones, a la biopsia del hígado para hacer el diagnóstico de la NAFLD y la NASH.

Análisis de sangre

Un profesional de la salud puede tomarle una muestra de sangre y enviarla a un laboratorio. El médico puede sospechar que usted tiene NAFLD o NASH si su examen de sangre muestra un aumento en las concentraciones de las enzimas del hígado llamadas alanina aminotransferasa (ALT) y aspartato aminotransferasa (AST). El médico puede ordenar otros análisis de sangre para saber si usted tiene otros problemas médicos que puedan aumentar sus concentraciones de enzimas hepáticas.

Imágenes diagnósticas

El médico puede ordenar las siguientes imágenes diagnósticas para saber si usted tiene NAFLD:

  • Ecografía. En la ecografía se usa un dispositivo llamado transductor que hace rebotar ondas sonoras de forma segura e indolora sobre los órganos para crear una imagen de su estructura.
  • Tomografía computarizada (TC). En la tomografía computarizada se usa una combinación de rayos x y tecnología informática para obtener imágenes del hígado. Para la tomografía computarizada, un profesional de la atención médica le puede dar a beber una solución e inyectarle una sustancia especial llamada medio de contraste. El medio de contraste hace que durante el procedimiento se le puedan ver más fácilmente las estructuras situadas en el interior del cuerpo. Para este examen, usted se acuesta sobre una mesa que se desliza dentro de un dispositivo en forma de túnel que toma las radiografías.
  • Resonancia magnética nuclear (RMN). En la resonancia magnética nuclear se usan imanes y ondas de radio para producir imágenes detalladas de los órganos y tejidos blandos sin usar rayos x. Es posible que un profesional de la atención médica le aplique una inyección con un medio de contraste. En el caso de la mayoría de las máquinas de resonancia magnética, usted se acuesta sobre una mesa que se desliza dentro de un dispositivo en forma de túnel. Algunas máquinas le permiten al paciente estar acostado en un espacio más amplio. Sin embargo, el examen del hígado puede ser más difícil con estas máquinas.

Un técnico realiza estas pruebas en un centro ambulatorio o en un hospital. El técnico también puede tomar la ecografía en un consultorio médico. Un radiólogo lee y redacta un informe sobre las imágenes. No se necesita anestesia, aunque durante la resonancia magnética nuclear usted puede recibir una sedación leve si tiene miedo a los espacios estrechos.

Las imágenes diagnósticas pueden mostrar la grasa en el hígado, pero no pueden mostrar si hay inflamación o fibrosis. Por esto, el médico no puede utilizarlas para averiguar si su afección corresponde a un hígado graso simple o una NASH. Si usted tiene cirrosis, las imágenes diagnósticas pueden mostrar nódulos o bultos en el hígado.

Biopsia del hígado

Durante una biopsia del hígado, el médico toma una muestra de tejido del hígado. Un patólogo examina el tejido bajo el microscopio para verificar si hay signos de lesión o enfermedad.

La biopsia del hígado se puede hacer en un hospital o en un centro ambulatorio. Un profesional de la atención médica le dirá cómo prepararse para el procedimiento. Es posible que tenga que dejar de tomar ciertos medicamentos para prepararse. También le pueden pedir que no consuma alimentos ni bebidas durante las 8 horas anteriores al procedimiento. Durante la biopsia, es posible que le pongan anestesia local o le den un sedante o un medicamento para el dolor.

Durante el procedimiento usted estará acostado sobre una mesa con la mano derecha descansando sobre la cabeza. El médico adormecerá con anestesia local el área en donde insertará la aguja para hacer la biopsia y a continuación utilizará la aguja para tomar una pequeña muestra de tejido del hígado.

La única forma de detectar la inflamación y la lesión hepática para diagnosticar la NASH es realizando una biopsia del hígado. Los médicos no recomiendan que se haga una biopsia a todos los pacientes que tienen NAFLD. El médico puede recomendarle que se haga una biopsia del hígado si considera que tiene más probabilidad de tener NASH o si otros exámenes muestran signos de enfermedad hepática avanzada o cirrosis.

Ilustración de un procedimiento de biopsia del hígado. El hígado está dibujado dentro del contorno de un cuerpo masculino. Con una aguja se extrae un fragmento de tejido del hígado. Una flecha va del lugar donde la aguja toca el hígado hasta un portaobjetos que tiene la muestra de tejido. El hígado está etiquetado.
Durante la biopsia del hígado, el médico toma una muestra de tejido del hígado. Un patólogo examina el tejido bajo un microscopio en busca de signos de una lesión o enfermedad.

Tratamiento

¿Cómo se trata la NAFLD y la NASH?

Los médicos recomiendan bajar de peso para tratar la NAFLD y la NASH. La pérdida de peso puede reducir la grasa acumulada en el hígado, la inflamación y la fibrosis o cicatrización.

Si usted tiene sobrepeso u obesidad, bajar de peso consumiendo alimentos saludables, limitando el tamaño de las porciones y manteniéndose físicamente activo puede mejorar la NAFLD y la NASH. Si usted pierde por lo menos un 3 a 5 por ciento de su peso corporal puede reducir la grasa acumulada en el hígado. Es posible que tenga que perder hasta un 10 por ciento de su peso corporal para reducir la inflamación del hígado.7

Los médicos recomiendan perder gradualmente el 7 por ciento de su peso corporal o más en el transcurso del primera año.8 La pérdida rápida de peso con dietas muy bajas en calorías o con ayuno (es decir, no comer ni beber nada más que agua) puede empeorar la NAFLD.

Una pareja con sobrepeso camina enérgicamente al aire libre.
Si usted tiene sobrepeso o está obeso, bajar de peso puede mejorar la NAFLD y la NASH.

Medicamentos

No hay medicamentos aprobados para tratar la NAFLD y la NASH. Sin embargo, los investigadores están estudiando algunos medicamentos que podrían mejorar estas enfermedades.

Algunos estudios sugieren que la pioglitazona (Actos), un medicamento para la diabetes tipo 2, mejora la NASH en las personas que no tienen diabetes. Los investigadores necesitan más información para averiguar si este medicamento es seguro y eficaz para usarlo a largo plazo en personas con NASH.7

Un estudio de la Red de Investigación Clínica sobre la Esteatohepatitis no Alcohólica del Instituto Nacional de la Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales encontró que el tratamiento con vitamina E o pioglitazona mejoró la NASH en cerca de la mitad de las personas que recibieron este tratamiento.9 Es posible que el médico les recomiende tomar vitamina E a las personas que tienen NASH pero que no tienen diabetes o cirrosis.7 Hable con su médico antes de tomar vitamina E o pioglitazona.

Por razones de seguridad, hable con su médico antes de usar suplementos alimenticios, como vitaminas, o cualquier medicamento o prácticas médicas complementarias o alternativas. Algunas medicinas herbarias realmente pueden lesionar el hígado.

¿Cómo se tratan las complicaciones de la NASH?

Si la NASH lleva a la cirrosis, los médicos pueden tratar los problemas de salud causados por la cirrosis con medicamentos, cirugía y otros procedimientos médicos. Si la cirrosis lleva a la insuficiencia hepática, puede llegar a necesitarse un trasplante de hígado.

¿Cómo puedo prevenir la NAFLD y la NASH?

Usted podría prevenir la NAFLD y la NASH teniendo una alimentación sana, limitando el tamaño de las porciones y manteniendo un peso saludable.

Referencias

Alimentación, dieta y nutrición

¿Cómo puede mi alimentación ayudar a prevenir o tratar la NAFLD y la NASH?

Si usted no tiene NAFLD o NASH, puede prevenir estas enfermedades con una dieta saludable, limitando el tamaño de las porciones y manteniendo un peso saludable.

Si usted tiene NAFLD o NASH, el médico puede recomendarle que baje de peso gradualmente si usted tiene sobrepeso u obesidad.

El médico le puede sugerir que limite el consumo de grasas para ayudar a prevenir o tratar la NAFLD o la NASH. Las grasas son altas en calorías y aumentan su probabilidad de volverse obeso. Las siguientes son cuatro tipos de grasas:

  • grasas saturadas, que se encuentran en la carne, la piel o pellejo del pollo y demás aves, la mantequilla, la manteca de cerdo, las grasas vegetales y la leche y sus derivados, excepto las versiones descremadas (sin grasa).
  • grasas trans, que se encuentran en los alimentos cuya etiqueta dice que tienen aceite hidrogenado o parcialmente hidrogenado, como las galletas y refrigerios en paquetes, las galletas y pasteles horneadas comercialmente, y los alimentos fritos como donuts y papas a la francesa.
  • grasas monoinsaturadas, que se encuentran en los aceites de oliva, de maní y de canola.
  • grasas poliinsaturadas, que se encuentran en mayor cantidad en los aceites de maíz, de soya y de cártamo, y en muchos tipos de nueces. Los ácidos grasos omega-3 son un tipo de grasa poliinsaturada y se encuentran en los pescados grasos como el salmón, además de las nueces y el aceite de linaza.

La sustitución de las grasas saturadas y las grasas trans en la dieta por grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, especialmente los ácidos grasos omega-3, puede reducir su probabilidad de desarrollar enfermedades del corazón si usted tiene NAFLD.

El médico le puede sugerir otros cambios en la dieta para ayudar a tratar la NAFLD y la NASH:

  • Consuma más alimentos con un índice glucémico (o glicémico) bajo, como la mayoría de las frutas, verduras y granos enteros. Estos alimentos afectan menos la glucosa en la sangre que los alimentos de alto índice glucémico, como el pan blanco, el arroz blanco y las papas.
  • Evite los alimentos y bebidas con grandes cantidades de azúcares simples, especialmente la fructosa. Este azúcar se encuentra en las bebidas deportivas, los refrescos, jugos de frutas y té azucarados.
  • Evite el consumo excesivo de alcohol, que puede dañar el hígado. Los expertos definen el consumo excesivo de alcohol en los hombres como más de 4 tragos al día o más de 14 a la semana, y en las mujeres como más de 3 tragos al día o más de 7 a la semana.10

Referencias

Ensayos clínicos

El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK por sus siglas en inglés) y otras organizaciones del Instituto Nacional de Salud (NIH) conducen y ayudan en la investigación de muchas enfermedades y condiciones médicas.

Que son ensayos clínicos, y serian una buena opción para usted?

Los ensayos clínicos son parte de la investigación clínica y a la raíz de todos avances médicos. Los ensayos clínicos buscan maneras nuevas de prevenir, detectar o tratar enfermedades. Los investigadores también usan los ensayos clínicos para estudiar otros aspectos de la atención clínica, como la manera de mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades crónicas. Averigüe si los ensayos clínicos son adecuados para usted.

¿Qué ensayos clínicos están disponibles?

Para más información sobre los ensayos clínicos que están disponibles y están reclutando visite: www.ClinicalTrials.gov.

Noviembre de 2016
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El contenido de esta publicación es proporcionado como un servicio del Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK por sus siglas en inglés), parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH por sus siglas en inglés). NIDDK traduce y comparte los resultados de sus investigaciones a través de sus propios centros de información y sus programas de educación para incrementar el conocimiento de salud y las enfermedades entre pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Las publicaciones producidas por NIDDK son cuidadosamente revisadas por los científicos del NIDDK y otros expertos.

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