Enfermedad de Hashimoto

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¿Qué es la enfermedad de Hashimoto?

La enfermedad de Hashimoto es un trastorno autoinmunitario que puede causar hipotiroidismo, o tiroides hipoactiva. En raras ocasiones, la enfermedad puede causar hipertiroidismo, o tiroides hiperactiva.

La tiroides es una glándula pequeña con forma de mariposa en la parte frontal del cuello. En personas con enfermedad de Hashimoto:

  • el sistema inmunitario produce anticuerpos que atacan la glándula tiroidea
  • se acumula en la tiroides una gran cantidad de glóbulos blancos que forman parte del sistema inmunitario
  • la tiroides se lesiona y no puede producir suficiente hormonas tiroideas

Las hormonas tiroideas controlan la forma como el organismo usa la energía, por lo que afectan casi todos los órganos, incluso la forma como late el corazón.

Ilustración de la tiroides y su ubicación en el cuello.La tiroides es una pequeña glándula en el cuello que produce la hormona tiroidea.

¿Se conoce la enfermedad de Hashimoto por otro nombre?

La enfermedad de Hashimoto también se conoce como tiroiditis de Hashimoto, tiroiditis linfocítica crónica o tiroiditis autoinmunitaria.

¿Cuán común es la enfermedad de Hashimoto?

Se desconoce la cifra de personas que tienen la enfermedad de Hashimoto en los Estados Unidos. Sin embargo, la enfermedad es la causa más común de hipotiroidismo, que afecta aproximadamente a 5 de cada 100 personas en los Estados Unidos.1

¿Quién tiene más probabilidad de desarrollar la enfermedad de Hashimoto?

La enfermedad de Hashimoto es de 4 a 8 veces más común entre las mujeres que entre los hombres.2 Aunque se puede presentar la enfermedad entre los adolescentes o entre las mujeres jóvenes, se desarrolla con mayor frecuencia entre las mujeres de 30 a 50 años de edad.3 La probabilidad de desarrollar la enfermedad de Hashimoto aumenta si otros miembros de la familia tienen la enfermedad.

Es más probable que una persona desarrolle la enfermedad de Hashimoto si tiene otros trastornos autoinmunitarios como:

  • enfermedad celíaca, un trastorno digestivo que daña el intestino delgado
  • lupus, un trastorno crónico o de largo plazo que puede afectar muchas partes del organismo
  • artritis reumatoide, un trastorno que afecta las articulaciones
  • síndrome de Sjögren, una enfermedad que causa resequedad en los ojos y la boca
  • diabetes tipo 1, una enfermedad que se presenta cuando la concentración de glucosa en la sangre, también llamada azúcar en la sangre, es demasiado alta

¿Cuáles son las complicaciones de la enfermedad de Hashimoto?

Muchas personas con la enfermedad de Hashimoto desarrollan hipotiroidismo. Si se deja sin tratar, el hipotiroidismo puede causar problemas de salud graves, entre ellos5:

  • colesterol alto
  • enfermedad cardiaca e insuficiencia cardiaca (en inglés)
  • presión arterial alta
  • mixedema (en inglés), una afección poco común en la que las funciones del cuerpo se ralentizan a tal punto que puede poner en peligro la vida

Si se deja sin tratar, el hipotiroidismo también puede causar problemas durante el embarazo.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Hashimoto?

Al principio, muchas personas con la enfermedad de Hashimoto no presentan síntomas. A medida que la enfermedad avanza, la persona podría presentar uno o más de los síntomas del hipotiroidismo.

Algunos síntomas comunes del hipotiroidismo incluyen:

  • fatiga
  • aumento de peso
  • dificultad para tolerar el frío
  • dolor en las articulaciones y los músculos
  • estreñimiento
  • piel seca o cabello seco y ralo
  • períodos menstruales abundantes o irregulares, o problemas de fertilidad
  • ritmo cardiaco lento

La enfermedad de Hashimoto lesiona la tiroides. La mayoría de las personas con la enfermedad de Hashimoto desarrollan hipotiroidismo. En raras ocasiones, al principio del curso de la enfermedad, esta lesión puede hacer que se libere demasiada hormona tiroidea en la sangre, lo que causa síntomas de hipertiroidismo.3

La tiroides podría agrandarse y hacer que la parte frontal del cuello se vea hinchada. La tiroides agrandada, conocida como bocio o coto, podría crear una sensación de llenura en la garganta, aunque por lo general no duele. Después de muchos años, o incluso décadas, la lesión de la tiroides podría hacer que la glándula se contraiga y desaparezca el bocio.

Un profesional de la salud revisa el cuello de una paciente.Una tiroides agrandada, conocida como bocio o coto, podría crear una sensación de llenura en la garganta, aunque por lo general no duele.

¿Qué causa la enfermedad de Hashimoto?

Los investigadores no saben por qué algunas personas desarrollan la enfermedad de Hashimoto, pero es común tener antecedentes familiares de la enfermedad de la tiroides. Varios factores podrían jugar un papel, entre ellos2:

El hipotiroidismo también lo pueden causar:

  • algunos medicamentos que se usan para tratar el trastorno bipolar u otros problemas de salud mental
  • algunos medicamentos que contienen yodo que se usan para tratar el ritmo cardiaco anormal
  • la exposición a toxinas, como la radiación nuclear

¿Cómo diagnostican los médicos la enfermedad de Hashimoto?

Los médicos diagnostican la enfermedad de Hashimoto con base en:

La historia clínica y el examen físico

El médico revisará la historia clínica del paciente y le hará un examen físico. Además de preguntarle sobre los síntomas, el médico le revisará el cuello para ver si detecta el bocio que algunas personas con la enfermedad de Hashimoto pueden desarrollar.

Análisis de sangre

El médico ordenará uno o más análisis de sangre para comprobar si hay hipotiroidismo y sus causas, como por ejemplo pruebas de:

  • las hormonas tiroideas T4 (tiroxina) y T3 (triyodotironina)
  • la hormona estimulante de la tiroides, o TSH, por sus siglas en inglés
  • los anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (TPO, por sus siglas en inglés), un tipo de anticuerpo tiroideo que está presente en la mayoría de las personas con la enfermedad de Hashimoto

Probablemente el paciente no necesitará otras pruebas para confirmar que tiene la enfermedad de Hashimoto. Sin embargo, si el médico sospecha la presencia de la enfermedad de Hashimoto pero el paciente no tiene anticuerpos antitiroideos en la sangre, es posible que le hagan una ecografía de la tiroides. Las imágenes que toma la ecografía pueden mostrar el tamaño de la tiroides y otras características de la enfermedad de Hashimoto. La ecografía puede también descartar otras causas del agrandamiento de la tiroides, como nódulos tiroideos, es decir, pequeñas protuberancias en la glándula tiroidea.

¿Cómo tratan los médicos la enfermedad de Hashimoto?

El tratamiento generalmente depende de si la tiroides está lo suficientemente lesionada como para causar hipotiroidismo. Si el paciente no tiene hipotiroidismo, el médico podría optar por controlarle los síntomas y las concentraciones de hormona tiroidea con regularidad.

Una mujer tomando un comprimido con un vaso de agua. El paciente tomará levotiroxina para reemplazar la hormona que la tiroides ya no produce.

El medicamento levotiroxina, que es idéntico a la hormona tiroidea natural tiroxina (T4), es la forma recomendada de tratar el hipotiroidismo. Este medicamento prescrito en forma de pastilla por muchos años, ahora está disponible también en forma líquida y en cápsulas blandas.2 Estas fórmulas más nuevas podrían ser útiles para las personas con problemas digestivos que afectan la forma en que se absorbe la pastilla con hormona tiroidea.

Algunos alimentos y suplementos pueden afectar cuán bien el cuerpo absorbe la levotiroxina. Entre los ejemplos se incluyen jugo de toronja, café expreso, soya y multivitaminas que contienen hierro o calcio.1, 6 Tomar el medicamento con el estómago vacío puede evitar que esto suceda. El médico podría pedirle al paciente que tome la levotiroxina por la mañana, de 30 a 60 minutos antes de la primera comida del día.

El médico le hará al paciente un análisis de sangre de 6 a 8 semanas después de haber empezado a tomar el medicamento y le ajustará la dosis si es necesario. Cada vez que le cambien la dosis, le harán otro análisis de sangre. Una vez que el paciente haya logrado una dosis que le dé buenos resultados, el médico probablemente le repetirá el análisis de sangre a los 6 meses y luego una vez al año.

Nunca se debe suspender el medicamento o tomar una dosis más alta sin consultar primero con el médico. Tomar demasiado medicamento con hormona tiroidea puede causar problemas graves, como fibrilación auricular u osteoporosis.5

El hipotiroidismo se puede controlar bien con un medicamento con hormona tiroidea, siempre que el paciente tome el medicamento según las indicaciones de su médico y se haga análisis de sangre de seguimiento con regularidad.

¿Cómo afectan la alimentación, la dieta y la nutrición la enfermedad de Hashimoto?

La tiroides usa yodo, un mineral que se encuentra en algunos alimentos, para producir hormonas tiroideas. Sin embargo, las personas con la enfermedad de Hashimoto u otros tipos de trastornos de la tiroides autoinmunitaria podrían ser sensibles a los efectos secundarios nocivos del yodo. Consumir alimentos que contengan grandes cantidades de yodo, como algas de agua dulce u otros tipos de algas y ciertos medicamentos con alto contenido de yodo, podría causar o empeorar el hipotiroidismo. Tomar suplementos de yodo puede tener el mismo efecto.

El paciente debe consultar con los miembros de su equipo de cuidados de la salud sobre:

  • qué alimentos y bebidas debe limitar o evitar
  • si toma suplementos de yodo
  • cualquier jarabe para la tos que toma, ya que podría contener yodo

Sin embargo, si se trata de una paciente embarazada, debe tomar suficiente yodo porque el bebé obtiene yodo de su dieta. El exceso de yodo también puede causar problemas, como bocio en el bebé. Debe consultar con el médico sobre la cantidad de yodo que necesita.

Los investigadores están buscando otras formas en que la dieta y los suplementos, como la vitamina D y el selenio, podrían afectar la enfermedad de Hashimoto.2 Sin embargo, actualmente no hay una guía específica disponible.3

Ensayos clínicos para la enfermedad de Hashimoto

El NIDDK realiza y respalda ensayos clínicos de muchas enfermedades y afecciones, incluidas las enfermedades endocrinas. Los ensayos clínicos buscan nuevas formas de prevenir, detectar o tratar enfermedades y mejorar la calidad de vida de las personas.

¿Qué son los ensayos clínicos para la enfermedad de Hashimoto?

Los ensayos clínicos y otros tipos de estudios clínicos (en inglés) forman parte de la investigación médica e involucran a personas como usted. Cuando una persona se ofrece como voluntaria para participar en un estudio clínico, está ayudando a los médicos e investigadores a conocer más sobre la enfermedad de Hashimoto y a mejorar la atención médica para las personas en el futuro.

Investigue si los estudios clínicos son adecuados para usted.

Mire un video del Dr. Griffin P. Rodgers, director del NIDDK, que explica la importancia de participar en los ensayos clínicos.

¿Qué estudios clínicos para la enfermedad de Hashimoto están buscando participantes?

Puede encontrar estudios clínicos sobre la enfermedad de Hashimoto en www.ClinicalTrials.gov (en inglés). Además de buscar los estudios patrocinados por el gobierno federal, puede ampliar o reducir su búsqueda para incluir estudios clínicos de la industria, universidades e individuos; sin embargo, los NIH no revisan estos estudios ni pueden garantizar que sean seguros. Antes de participar en un estudio clínico, debe consultar siempre con su proveedor de cuidados de la salud.

Bibliografía

Última revisión junio de 2021
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El contenido de esta publicación es proporcionado como un servicio del Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK, por sus siglas en inglés), parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés). El NIDDK traduce y comparte los resultados de sus investigaciones para incrementar el conocimiento de salud y las enfermedades entre pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Las publicaciones producidas por el NIDDK son cuidadosamente revisadas por los científicos del NIDDK y otros expertos.

El NIDDK quisiera agradecer a:
Leonard Wartofsky, M.D., MACP, MedStar Georgetown University Hospital