Definición y hechos de la cistitis intersticial

¿Qué es la cistitis intersticial?

La cistitis intersticial, conocida también como síndrome de vejiga dolorosa, es una afección crónica o de larga duración que causa síntomas urinarios dolorosos. Los síntomas pueden variar de una persona a otra. Por ejemplo, algunas personas pueden sentir una leve molestia, presión o sensibilidad en la zona pélvica, mientras que otras pueden sentir un dolor intenso en la vejiga o luchar con la urgencia urinaria (la necesidad repentina de orinar) o la frecuencia urinaria (la necesidad de orinar con más frecuencia).

Los profesionales de atención médica diagnostican la cistitis intersticial descartando otras afecciones con síntomas similares.

Los investigadores desconocen la causa exacta de esta afección. Algunos piensan que podría ser el resultado de afecciones que causan inflamación en diversos órganos y partes del organismo.

Los síntomas graves de la cistitis intersticial pueden afectar la calidad de vida del paciente. El paciente puede sentir que no puede hacer ejercicio o salir de la casa porque tiene que ir al baño con demasiada frecuencia, o tal vez su relación de pareja está sufriendo porque las relaciones sexuales resultan dolorosas.

Trabajar con profesionales de atención médica, como un urólogo o un uroginecólogo, junto con un especialista en dolor, podría ayudar a mejorar los síntomas de la cistitis intersticial.

Ilustración de las vías urinarias y la pelvis con cortes transversales de la vejiga, la uretra y los músculos del piso pélvico de las mujeres y de la vejiga, la próstata, la uretra y los músculos del piso pélvico de los hombres.
La cistitis intersticial puede causar dolor en la vejiga y en la zona pélvica.

¿Cuán común es la cistitis intersticial?

La cistitis intersticial es común. En los Estados Unidos, la afección puede afectar entre 3 y 8 millones de mujeres, y entre 1 y 4 millones de hombres.1

¿Quién tiene más probabilidad de desarrollar cistitis intersticial?

La cistitis intersticial se puede presentar a cualquier edad, incluso durante la infancia, pero es más común entre las mujeres y los hombres adultos. Aproximadamente dos mujeres por cada hombre se ven afectadas.1 Sin embargo, más hombres pueden verse afectados por la cistitis intersticial de lo que los investigadores pensaron inicialmente.

Algunas investigaciones sugieren que las mujeres son más propensas a desarrollar la afección si tienen antecedentes de abuso sexual o traumatismo físico.2

¿Qué otros problemas de salud tienen las personas con cistitis intersticial?

Muchas mujeres con cistitis intersticial tienen más probabilidad de desarrollar otras afecciones, como el síndrome del intestino irritable, fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica (en inglés).3 Las alergias y algunas enfermedades autoinmunitarias también están asociadas con la cistitis intersticial.4

La vulvodinia, un dolor crónico en la vulva que a menudo produce una sensación de ardor o escozor, o aspereza, se asocia comúnmente con la cistitis intersticial.2 La vulvodinia tiene síntomas que coinciden con los de la cistitis intersticial.

¿Cuáles son las complicaciones de la cistitis intersticial?

Los síntomas de la cistitis intersticial, como la urgencia, la frecuencia y el dolor, pueden obligar al paciente a disminuir su actividad física y social y afectar negativamente su calidad de vida.

Las mujeres con dolor pélvico o vulvodinia a menudo sienten dolor durante las relaciones sexuales, lo que puede estropear sus relaciones y su propia imagen. Los hombres también pueden experimentar dolor pélvico que les causa incomodidad o dolor durante las relaciones sexuales. A veces, la actividad sexual puede aumentar los ataques de dolor de la vejiga, conocidos también como brotes de síntomas.

Las complicaciones sexuales pueden hacer que las personas eviten más intimidad, lo que posiblemente cause depresión y sensación de culpabilidad. Al igual que muchas personas que lidian con el dolor crónico, las personas con cistitis intersticial son más propensas a batallar con la pérdida de sueño (en inglés) debido a la frecuente necesidad de orinar, y con la ansiedad y la depresión (en inglés).5

Por lo general, las pruebas clínicas, como los exámenes pélvicos y las pruebas de Papanicolaou son dolorosas para las mujeres con síntomas de cistitis intersticial, especialmente para aquellas que pueden tener espasmos de los músculos del piso pélvico; sin embargo, estas pruebas no se deben evitar. Las mujeres deben consultar con los profesionales de atención médica sobre cómo hacer para que los exámenes pélvicos y las pruebas de Papanicolaou sean más confortables, y con qué frecuencia deben hacerse.

Bibliografía

Julio de 2017
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