Diagnóstico del reflujo gastroesofágico y de la enfermedad por reflujo gastroesofágico

¿Cómo diagnostican los médicos el reflujo gastroesofágico?

En la mayoría de los casos, el médico diagnostica el reflujo gastroesofágico revisando los síntomas y la historia clínica del paciente. Si los síntomas no mejoran con los cambios en el estilo de vida y los medicamentos, es posible que el paciente necesite que le hagan una prueba.

¿Cómo diagnostican los médicos la enfermedad por reflujo gastroesofágico?

Si los síntomas del reflujo gastroesofágico del paciente no mejoran, si se repiten con frecuencia, o si tiene problemas para tragar, el médico podría recomendarle que se haga una prueba de detección de la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

El médico podría referir al paciente a un gastroenterólogo para diagnosticar y tratar la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

¿Qué pruebas usan los médicos para diagnosticar la enfermedad por reflujo gastroesofágico?

Varias pruebas pueden ayudar a los médicos a diagnosticar esta enfermedad. El médico podría ordenar más de una prueba para hacer un diagnóstico.

Endoscopia gastrointestinal y biopsia

En una endoscopia gastrointestinal, un gastroenterólogo, cirujano u otro profesional de atención médica capacitado usa un endoscopio para observar el interior de la parte superior del aparato digestivo. Este procedimiento se lleva a cabo en un hospital o en un centro para pacientes ambulatorios.

Le colocan al paciente una aguja intravenosa (IV) en el brazo para proporcionarle un sedante. Los sedantes ayudan a mantener al paciente relajado y cómodo durante el procedimiento. En algunos casos, el procedimiento se puede hacer sin sedación. Al paciente le darán anestesia líquida para que haga gárgaras o le aplicarán anestesia en aerosol en la parte posterior de la garganta. El médico pasará cuidadosamente el endoscopio a través del esófago hasta el estómago y el duodeno. Una pequeña cámara montada en el endoscopio enviará una imagen de video a un monitor, lo que permite examinar de cerca el revestimiento de la parte superior del aparato digestivo. El endoscopio bombea aire dentro del estómago y el duodeno para poder verlos con más facilidad.

El médico puede hacer una biopsia con el endoscopio extrayendo una muestra pequeña de tejido del revestimiento del esófago. El paciente no sentirá la biopsia. Un patólogo examinará la muestra de tejido en el laboratorio.

En la mayoría de los casos, el procedimiento solo diagnostica la enfermedad por reflujo gastroesofágico si el paciente tiene síntomas entre moderados y graves.

Obtenga información adicional sobre la endoscopia de la parte superior del aparato digestivo.

Tránsito de la parte superior del aparato digestivo

Un tránsito gastrointestinal observa la forma de la parte superior del aparato digestivo.

Un técnico en radiología hace esta prueba en un hospital o en un centro para pacientes ambulatorios. Un radiólogo lee las radiografías y hace un informe. El paciente no necesita anestesia. Un profesional de atención médica le dirá al paciente cómo prepararse para el procedimiento, incluso cuándo dejar de comer y beber.

Durante el procedimiento, se le pedirá al paciente que se pare o se siente frente a una máquina de radiología y beba un líquido de bario para cubrir el revestimiento de la parte superior del aparato digestivo. El técnico en radiología toma varias radiografías a medida que el bario se desplaza a través del aparato digestivo. El tránsito gastrointestinal no puede mostrar la enfermedad por reflujo gastroesofágico en el esófago; más bien, el bario aparece en la radiografía y puede detectar problemas relacionados con la enfermedad, como:

Es posible que el paciente tenga distensión abdominal y náuseas por poco tiempo después del procedimiento. Durante varios días, el paciente podría hacer deposiciones blancas o de color claro debido al bario que tomó. Un profesional de atención médica le dará instrucciones sobre comer, beber y tomar los medicamentos después del procedimiento.

Monitoreo de la impedancia y el pH esofágico

Este es el procedimiento más preciso para detectar el reflujo gástrico. Mide la cantidad de ácido en el esófago del paciente mientras hace cosas rutinarias, como comer y dormir.

Un gastroenterólogo hace este procedimiento en un hospital o en un centro para pacientes ambulatorios como parte de una endoscopia gastrointestinal. La mayoría de las veces, el paciente puede permanecer despierto durante el procedimiento.

Un gastroenterólogo le pasará una sonda delgada a través de la nariz o la boca hasta el estómago. Luego, el gastroenterólogo la retirará hasta el esófago y la pegará en la mejilla del paciente. El extremo de la sonda en el esófago mide cuándo y cuánto ácido sube por el esófago. El otro extremo de la sonda se conecta a un monitor colocado en la parte exterior del cuerpo que registra las mediciones.

El paciente llevará el monitor puesto durante las siguientes 24 horas. El paciente regresará al hospital o centro para pacientes ambulatorios para que le retiren la sonda.

Este procedimiento es más útil para el médico si el paciente lleva un diario de cuándo, qué y cuánto alimento come y los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico después de comer. El gastroenterólogo puede ver cómo los síntomas, ciertos alimentos y ciertos momentos del día se relacionan entre sí. El procedimiento también puede ayudar a determinar si el reflujo gástrico desencadena algún síntoma respiratorio.

Monitoreo del pH esofágico mediante el sistema inalámbrico Bravo

Este tipo de monitoreo también mide y registra el pH en el esófago para determinar si el paciente tiene enfermedad por reflujo gastroesofágico. Un médico le coloca temporalmente al paciente una pequeña cápsula en la pared del esófago durante una endoscopia superior. La cápsula mide las concentraciones de pH en el esófago y transmite información a un receptor. El receptor tiene aproximadamente el tamaño de un bíper, que el paciente se coloca en el cinturón o la cintura.

Durante el monitoreo, que generalmente dura 48 horas, el paciente seguirá su rutina diaria habitual. El receptor tiene varios botones que el paciente presionará para registrar los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico, como acidez. El profesional de atención médica le dirá qué síntomas registrar. Le pedirán al paciente que mantenga un diario para registrar ciertos eventos, como cuándo comienza y deja de comer y de beber, cuándo se acuesta y cuándo se levanta.

Para prepararse para la prueba, el paciente debe consultar con el médico sobre los medicamentos que está tomando. El médico le dirá si puede comer o beber antes del procedimiento. Después de unos siete a diez días, la cápsula se desprenderá del revestimiento esofágico y se expulsará a través del tubo digestivo.

Manometría esofágica

La manometría esofágica mide las contracciones musculares en el esófago. Un gastroenterólogo puede ordenar este procedimiento si el paciente está pensando en una cirugía antirreflujo.

El gastroenterólogo puede hacer este procedimiento en el consultorio. Un profesional de atención médica le aplicará al paciente anestesia en aerosol en la parte posterior de la garganta o le pedirá que haga gárgaras con una anestesia líquida.

El gastroenterólogo pasa una sonda suave y delgada a través de la nariz hasta el estómago. El paciente traga mientras el gastroenterólogo retira el tubo lentamente hasta el esófago. Una computadora mide y registra la presión de las contracciones musculares en diferentes partes del esófago.

El procedimiento puede mostrar si los síntomas se deben a un músculo del esfínter débil. Un médico también puede usar el procedimiento para diagnosticar otros problemas del esófago que pueden tener síntomas similares a los de la acidez. Un profesional de atención médica le dará instrucciones al paciente sobre comer, beber y tomar los medicamentos después del procedimiento.

Noviembre de 2014
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