Diagnóstico de la NAFLD y la NASH en los niños

¿Cómo diagnostican los médicos la NAFLD y la NASH en los niños?

Los médicos usan la historia clínica y familiar, un examen físico y pruebas médicas para diagnosticar la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD por sus siglas en inglés) y la esteatohepatitis no alcohólica (NASH por sus siglas en inglés) en los niños.

Historia clínica y familiar

El médico preguntará acerca de los antecedentes de afecciones médicas del niño que aumentan la posibilidad de desarrollar la NAFLD y la NASH, como:

  • sobrepeso u obesidad
  • resistencia a la insulina o diabetes
  • presión arterial alta
  • concentraciones altas de triglicéridos o concentraciones anormales de colesterol en la sangre
  • síndrome metabólico

El médico preguntará acerca de la presencia de estas afecciones, la NAFLD o la NASH en la familia del niño. Los niños que tienen una historia familiar de estas afecciones son más propensos a desarrollar la NAFLD y la NASH.

El médico también preguntará acerca de factores relacionados con la dieta y el estilo de vida que pueden hacer que el niño tenga más probabilidad de desarrollar la NAFLD y NASH, como la falta de actividad física, una dieta alta en azúcar y almidones, o el consumo de bebidas azucaradas.

Examen físico

Durante el examen físico, el médico generalmente revisa el peso y la estatura para calcular el índice de masa corporal del niño. El médico también revisará si hay signos físicos de la NAFLD o la NASH, como:

  • un hígado agrandado
  • signos de resistencia a la insulina, como parches de piel oscura en el cuello o las axilas del niño
  • signos de cirrosis, como ictericia, una coloración amarillenta en la piel o en la parte blanca de los ojos

¿Qué pruebas utilizan los médicos para diagnosticar la NAFLD y la NASH en los niños?

Los médicos usan análisis de sangre, imágenes diagnósticas y a veces biopsias del hígado para diagnosticar la NAFLD y NASH en los niños y para detectar otros problemas del hígado.

Análisis de sangre

Un profesional de la salud puede tomar una muestra de sangre del niño y enviarla al laboratorio. El médico puede sospechar que el niño tiene la NAFLD o la NASH si el análisis de sangre muestra concentraciones elevadas de las enzimas hepáticas alanina aminotransferasa (ALT por sus siglas en inglés) y aspartato aminotransferasa (AST por sus siglas en inglés). El médico puede realizar análisis de sangre adicionales para averiguar si el niño tiene otras afecciones de salud que pueden aumentar las concentraciones de enzimas hepáticas.

Imágenes diagnósticas

Si un análisis de sangre muestra que el niño tiene concentraciones elevadas de enzimas hepáticas, el médico puede ordenar imágenes diagnósticas del hígado. Aunque estas imágenes no pueden confirmar un diagnóstico de la NAFLD o NASH, pueden mostrar signos de otros problemas del hígado o pueden sugerir que hay grasa en el hígado.

Una imagen diagnóstica utilizada comúnmente es la ecografía. La ecografía rebota ondas de sonido seguras e indoloras en los órganos para crear una imagen de su estructura. Las ecografías no usan radiación ni duelen.

Otras imágenes diagnósticas incluyen la elastografía, un tipo especial de ecografía, y la resonancia magnética (MRI) que utiliza ondas de radio e imanes para producir imágenes detalladas de los órganos y tejidos blandos sin utilizar rayos x. Los investigadores aún están estudiando el uso de estas imágenes para ayudar a diagnosticar la NAFLD en los niños.

Biopsia del hígado

La biopsia del hígado es la única prueba que puede comprobar un diagnóstico de la NAFLD o NASH y mostrar claramente la gravedad de la enfermedad. Sin embargo, puede ser que los médicos no recomienden esta prueba para todos los niños que se sospecha que tienen la NAFLD. En algunos casos, los médicos recomiendan una biopsia del hígado para descartar otras enfermedades del hígado. Los médicos también pueden recomendar una biopsia para los niños que tienen mayor probabilidad de tener NASH o cicatrización del hígado.

Durante una biopsia del hígado, el médico extrae una muestra de tejido del hígado y un patólogo la examina bajo un microscopio para determinar si hay signos de lesión o enfermedad.

El médico realiza la biopsia del hígado en un hospital o en un centro ambulatorio. Un profesional de la salud le dirá al niño y a los padres o cuidadores cómo debe prepararse el niño para el procedimiento. Es posible que el niño tenga que dejar de tomar ciertos medicamentos para prepararse para la biopsia. Se le puede pedir al niño que no coma ni beba nada durante 8 horas antes del procedimiento. Durante el procedimiento, el niño puede recibir anestesia local, sedantes y medicamentos para el dolor.

Durante la biopsia, el niño estará acostado en una mesa con la mano derecha reposando sobre la cabeza. El médico adormecerá con un anestésico local el área donde insertará la aguja para la biopsia y luego utilizará la aguja para extraer una pequeña muestra de tejido del hígado.

Noviembre de 2017
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