Diagnóstico de la infección de la vejiga en los niños

¿Cómo diagnostican los profesionales de atención médica la infección de la vejiga?

Para diagnosticar una infección de la vejiga, los profesionales de atención médica usan la historia clínica del niño, un examen físico y pruebas.

Un profesional de atención médica le preguntará acerca de las condiciones de salud que pueden hacer al niño más propenso a desarrollar una infección de la vejiga.

Durante el examen físico, el profesional de atención médica le preguntará también acerca de los síntomas del niño.

¿Cuáles pruebas usan los profesionales de atención médica para diagnosticar una infección de la vejiga?

Los profesional de atención médica generalmente hacen una prueba de una muestra de orina, lo que se conoce como análisis de orina, para ayudar a diagnosticar una infección de la vejiga. Para un diagnóstico preciso se necesita un cultivo de orina (urocultivo), que demora más en regresar del laboratorio. En algunos casos, el profesional de atención médica podría ordenar más pruebas para observar las vías urinarias del niño.

Foto de recipientes pequeños de plástico vacíos con tapas que se usan para recoger muestras de orina.
Se recoge una muestra de orina en un recipiente especial y se envía a un laboratorio para ayudar a diagnosticar una infección de las vías urinarias.

Análisis de laboratorio

Análisis de orina. Para esta prueba se debe recoger una pequeña cantidad de orina del niño. A los bebés y los niños pequeños que todavía usan pañales se les colocará un tubito delgado y flexible llamado catéter en la uretra para obtener la muestra de orina. Esto es necesario porque la orina de las bolsas de recolección, que se pueden pegar con cinta dentro del pañal, a menudo está contaminada o mezclada con microbios y otras sustancias que se encuentran en la piel del bebé. Si la orina está contaminada, los resultados de los análisis no serán precisos.

Los padres pueden ayudar a los niños en edad preescolar a obtener una muestra de orina limpia en un recipiente especial, y los niños mayores y adolescentes pueden hacerlo solos.

Un profesional de atención médica analizará la muestra bajo un microscopio en busca de bacterias y glóbulos blancos, que el organismo produce para combatir las infecciones. Las bacterias también se pueden encontrar en la orina de niños sanos, por lo que la infección de la vejiga se diagnostica con base en los síntomas del niño y los resultados de los análisis de laboratorio.

Cultivo de orina (urocultivo). Un profesional de atención médica debe ordenar un cultivo de orina para determinar qué tipo de bacteria está causando la infección del niño. Los trabajadores del laboratorio observarán cómo se multiplican las bacterias, generalmente durante un periodo de 1 a 3 días, para ayudar a determinar el mejor tratamiento para el niño.

Pruebas de diagnóstico por la imagen

Un profesional de atención médica puede ordenar pruebas de diagnóstico por la imagen para determinar la causa de la infección del niño o para detectar daño en el riñón.

Ecografía. La ecografía usa ondas de sonido especializadas para observar las estructuras internas del organismo sin exponer al niño a radiación. Durante esta prueba indolora, se acuesta al niño en una mesa acolchada. Un técnico mueve suavemente una varita llamada transductor sobre el abdomen y la espalda del niño. La ecografía puede crear imágenes completas de las vías urinarias del niño. No se requiere anestesia.

Se puede recomendar la ecografía si el niño:

  • es menor de 2 años y tiene una infección de la vejiga con fiebre
  • ha tenido frecuentes infecciones de la vejiga a cualquier edad
  • tiene presión arterial alta, crecimiento deficiente o antecedentes familiares de problemas renales o de la vejiga
  • no mejora con tratamiento

Se puede programar la ecografía de inmediato o unas semanas o meses después de que haya pasado la enfermedad del niño.

Una ecografía en un niño. Un técnico pasa una varita sobre la parte baja de la espalda de un niño, que envía una imagen a la pantalla de una computadora.
Una ecografía produce imágenes de los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra de un niño. La prueba puede ayudar a encontrar la causa de una infección de la vejiga.

Cistouretrograma miccional. Un cistouretrograma miccional usa rayos X de la vejiga y la uretra para mostrar cómo fluye la orina. Se usa un catéter para llenar la vejiga del niño con un tinte especial. Luego se toman imágenes de rayos X antes y después de que el niño orine. Un cistouretrograma miccional puede mostrar si la orina se devuelve de la vejiga a los uréteres o los riñones, una afección conocida como reflujo vesicoureteral (en inglés). Para esta prueba no se necesita anestesia pero se le puede ofrecer al niño un medicamento calmante, llamado sedante.

Obtenga información adicional sobre las pruebas de diagnóstico por la imagen de las vías urinarias (en inglés).

April 2017
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