Control de la diabetes

Usted puede controlar su diabetes y vivir una vida larga y saludable si se cuida todos los días.

La diabetes puede afectar casi cualquier parte del cuerpo. Por eso, usted tendrá que manejar sus niveles de glucosa en la sangre, también llamada azúcar en la sangre. El control de su nivel de glucosa en la sangre, así como de la presión arterial y el colesterol, puede ayudar a prevenir los problemas de salud que pueden presentarse con la diabetes.

¿Cómo puedo controlar mi diabetes?

Con la ayuda de su equipo de atención médica, usted puede crear un plan de autocuidado de la diabetes para controlar su enfermedad. Su plan de autocuidado puede incluir los pasos que se indican a continuación.

Los factores clave del manejo de su diabetes

Aprender sobre los factores clave de su diabetes le ayudará a controlar sus niveles de glucosa en la sangre, presión arterial y colesterol. Dejar de fumar, si fuma, también le ayudará a manejar su diabetes. Tratar de lograr los resultados ideales de los factores clave de la diabetes, puede ayudar a reducir su probabilidad de tener un ataque al corazón, un accidente cerebrovascular u otros problemas de la diabetes.

Prueba A1C

La prueba A1C muestra el nivel promedio de su glucosa en la sangre durante los últimos 3 meses. El nivel ideal de A1C para muchas personas con diabetes es menos de 7 por ciento. Pregúntele a su equipo de atención médica cuál debe ser su meta.

Presión arterial

La meta de la presión arterial para la mayoría de las personas con diabetes debe ser menos de 140/90 mm Hg. Pregunte cuál debe ser su medida ideal.

Colesterol

Usted tiene dos tipos de colesterol en la sangre: LDL y HDL. El LDL o colesterol “malo” puede acumularse y obstruir los vasos sanguíneos. Demasiado colesterol malo puede causar un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular. El colesterol HDL o colesterol “bueno” ayuda a eliminar el colesterol “malo” de los vasos sanguíneos.

Pregunte al equipo de atención médica cuáles deben ser sus valores de colesterol. Si usted tiene más de 40 años de edad, tal vez deba tomar estatinas para la salud del corazón.

Dejar de fumar

Abstenerse de fumar es especialmente importante para las personas con diabetes porque tanto este hábito como la diabetes reducen el diámetro de los vasos sanguíneos. El estrechamiento de los vasos sanguíneos hace que el corazón tenga que trabajar más duro. Los cigarrillos electrónicos tampoco son buenos.

Si usted deja de fumar puede:

  • disminuir su riesgo de ataque al corazón, accidente cerebrovascular, enfermedades de los nervios, enfermedades de los riñones, enfermedad diabética del ojo y amputación
  • mejorar su colesterol y su presión arterial
  • mejorar su circulación sanguínea
  • resultarle más fácil mantenerse físicamente activo

Si usted fuma, o usa otros productos de tabaco, deje de hacerlo. Pida ayuda para que no tenga que hacerlo solo. Puede empezar llamando a la línea nacional para dejar de fumar al 1-800-784-8669 (1-800-QUITNOW). En SmokeFree.gov puede encontrar sugerencias en inglés sobre cómo dejar de fumar.

Mantener su nivel de A1C, su presión arterial y sus niveles de colesterol cerca de sus resultados ideales y dejar de fumar puede ayudarle a prevenir los efectos nocivos de la diabetes a largo plazo. Estos problemas de salud incluyen enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares, enfermedades de los riñones, lesión de los nervios y enfermedades de los ojos. Puede hacerle seguimiento a los resultados de sus factores clave con un registro del cuidado de la diabetes (741.65 KB). Llévelo con usted a sus citas médicas. Hable de sus metas y sus avances y pregunte si es necesario hacer cambios en su plan de cuidados de la diabetes.

Siga su plan de alimentación para la diabetes

Haga un plan de alimentación para la diabetes con la ayuda de su equipo de atención médica. Seguir este plan le ayudará a controlar su nivel de glucosa en la sangre, su presión arterial y su colesterol.

Coma frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, pollo o pavo sin piel, pescado, carne magra y leche y quesos descremados o bajos en grasa. Tome agua en vez de bebidas endulzadas con azúcar. Consuma alimentos bajos en calorías, grasas saturadas, grasas trans, azúcar y sal. Aprenda más acerca de la nutrición, los alimentos y la actividad física si se tiene diabetes.

Convierta la actividad física en un hábito

Fíjese la meta de hacer más actividad física. Intente hacer unos 30 minutos o más de ejercicio casi todos los días de la semana.

La caminata a paso ligero y la natación son buenas maneras de hacer ejercicio. Si usted no hace ejercicio, pregunte a su equipo de atención médica sobre qué tipos y cuánta actividad física son adecuados para usted. Aprenda más sobre cómo mantenerse físicamente activo si tiene diabetes.

Una mujer de edad mediana que está dentro de una piscina
Nadar o caminar en el agua es una buena manera de hacer ejercicio.

Seguir su plan de alimentación y hacer más actividad física puede ayudarle a conseguir o mantener un peso saludable. Si tiene sobrepeso o es obeso, trabaje con su equipo de atención médica para crear un plan para perder peso que sea adecuado para usted.

Tome sus medicinas

Tome sus medicinas para la diabetes y otros problemas de salud, incluso si se siente bien o si ha alcanzado sus resultados ideales de glucosa en la sangre, presión arterial y colesterol. Estas medicinas le ayudarán a manejar los factores claves de la diabetes. Pregúntele a su médico si debe tomar aspirina para prevenir un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular. Cuéntele a su médico u otro miembro de su equipo de atención médica si no tiene cómo pagar sus medicinas o si tiene algún efecto secundario cuando los toma. Aprenda más sobre la insulina y otros medicinas para la diabetes.

Controle sus niveles de glucosa en la sangre

Para muchas personas con diabetes, el chequeo diario del nivel de la glucosa en la sangre es una forma importante de controlar la enfermedad. Este chequeo es todavía más importante si usted usa insulina. Los resultados del monitoreo de la glucosa en la sangre pueden ayudarle a tomar decisiones sobre la alimentación, la actividad física y las medicinas.

De las manos de una mujer y un medidor de glucosa en la sangre. Ella está pinchando la punta de su dedo con una lanceta
Medir y registrar el nivel de glucosa en la sangre es una parte importante del manejo de la diabetes.

La forma más usual de controlar su nivel de glucosa en la sangre en su casa es con un glucómetro. Usted obtiene una gota de sangre pinchándose al lado de la yema del dedo con una lanceta. Luego, aplica la sangre a una tira de ensayo. El medidor le mostrará cuánta glucosa tiene en la sangre en ese momento.

Pregunte a su equipo de atención médica con qué frecuencia debe controlar sus niveles de glucosa en la sangre. Asegúrese de llevar un registro diario de las mediciones que se haga de su nivel de glucosa. Puede imprimir copias de esta tabla de autocontrol de los niveles de glucosa (2 MB). Lleve este registro a sus citas médicas.

¿Qué es el monitoreo continuo de la glucosa?

El monitoreo continuo de la glucosa es otra forma de controlar su nivel de glucosa en la sangre. La mayoría de los sistemas de monitoreo utilizan un sensor pequeñísimo que se inserta debajo de la piel y cada pocos minutos mide los niveles de glucosa en el fluido que circula entre las células. Puede mostrar los cambios en el nivel de glucosa durante el día y la noche. Si este sistema de monitoreo muestra que su nivel de glucosa está demasiado alto o demasiado bajo, debe medirlo con un glucómetro antes de hacer cambios en su plan de alimentación, su actividad física o sus medicinas. El sistema de monitoreo continuo de la glucosa es especialmente útil para las personas que utilizan insulina y tienen niveles bajos de glucosa en la sangre.

¿Cuáles son los valores recomendados de glucosa en la sangre?

Muchas personas con diabetes intentan mantener su glucosa en estos niveles normales:

  • antes de una comida: de 80 a 130 mg/dL
  • unas 2 horas después de iniciar una comida: por debajo de 180 mg/dL

Pregúntele a un miembro de su equipo de atención médica cuáles son los niveles más adecuados para usted. Asegúrese de avisarle si con frecuencia sus niveles de glucosa en la sangren están por encima o por debajo de los resultados ideales para usted.

¿Qué sucede si mi nivel de glucosa en la sangre está demasiado bajo?

A veces los niveles de glucosa en la sangre caen por debajo de lo normal. Esto se conoce como hipoglucemia. Para la mayoría de las personas con diabetes, los niveles se consideran bajos cuando están por debajo de 70 mg/dL.

La hipoglucemia puede ser mortal y se la debe tratar de inmediato. Aprenda más sobre cómo reconocer y tratar la hipoglucemia.

¿Qué sucede si mi nivel de glucosa en la sangre está demasiado alto?

Los médicos se refieren a los niveles altos de glucosa en la sangre como hiperglucemia.

Los síntomas de que estos niveles pueden estar demasiado altos incluyen:

  • sensación de sed
  • sensación de cansancio o debilidad
  • dolores de cabeza
  • necesidad de orinar con frecuencia
  • visión borrosa

Si a menudo tiene niveles altos de glucosa en la sangre o síntomas de hiperglucemia, hable con su equipo de atención médica. Es posible que tenga que hacer cambios en su plan de alimentación, su plan de actividad física o sus medicinas para la diabetes.

Trabaje con su equipo de atención médica

La mayoría de las personas con diabetes acuden a un profesional de atención primaria para sus cuidados. Estos son internistas, médicos de familia y pediatras. En ocasiones, la atención primaria está a cargo de auxiliares médicos (“physician assistants) y personal de enfermería con entrenamiento adicional (nurse practitioners). También tendrá que visitar a otros profesionales de la salud de vez en cuando. Un equipo de atención médica puede ayudarle a mejorar su autocuidado de la diabetes. Recuerde, usted es el miembro más importante de su equipo de atención médica.

Además de un profesional de atención primaria, el equipo de atención médica puede incluir:

  • un endocrinólogo para el cuidado más especializado de la diabetes
  • un nutricionista (o dietista) certificado
  • una enfermera
  • un educador en diabetes certificado
  • un farmaceuta
  • un odontólogo
  • un oftalmólogo
  • un podiatra, o profesional especializado en el cuidado de los pies
  • un trabajador social, que puede ayudarle a encontrar ayuda financiera para el tratamiento y recursos comunitarios
  • un terapeuta u otro profesional de la salud mental

Cuando vaya a consulta con los miembros de su equipo de atención médica, hágales preguntas. Vaya haciendo una lista con las preguntas que se le ocurran antes de su cita para que no se le olvide lo que quiere saber.

Una mujer mayor que habla con su doctora. Están mirando a un pedazo de papel.
Cuando vaya a la consulta con su médico, comparta su plan de autocuidado de la diabetes y su registro de niveles de glucosa en la sangre.

Usted debe visitar a su equipo de atención médica por lo menos dos veces al año, o con más frecuencia si está teniendo problemas o si le está costando trabajo lograr sus resultados ideales para el nivel de glucosa en la sangre, la presión arterial o el colesterol. En cada cita, asegúrese de que le midan la presión arterial, le examinen los pies, le controlen el peso y le revisen su plan de autocuidado. Hable con su equipo de atención médica acerca de sus medicinas y si es necesario ajustarlos. Los cuidados médicos habituales le ayudarán a detectar y tratar oportunamente cualquier problema de salud, o incluso a prevenirlo.

Hable con su médico acerca de las vacunas que conviene aplicarse para evitar enfermedades. Estas pueden incluir la vacuna de la influenza (gripe) y la vacuna de la neumonía. La prevención de las enfermedades es una parte importante del cuidado de la diabetes. Los niveles de glucosa en la sangre tienden a subir cuando la persona está enferma o tiene una infección. Aprenda más sobre los cuidados de la diabetes cuando está enfermo y en otras ocasiones especiales, como los viajes.

Enfrente su diabetes de forma saludable

El sentirse estresado, triste o de mal humor es común entre las personas con diabetes. El estrés puede elevar los niveles de glucosa en la sangre, pero usted puede aprender a disminuirlos. Puede intentarlo con respiración profunda, trabajando en el jardín, saliendo a caminar, haciendo yoga o meditación, dedicándose a su pasatiempo favorito u oyendo su música preferida. Considere la posibilidad de participar en un programa de educación sobre la diabetes o grupo de apoyo donde le enseñan técnicas para reducir el estrés. Aprenda más sobre las formas saludables de enfrentar el estrés.

La depresión es frecuente en personas que sufren una enfermedad crónica o de larga duración. La depresión puede interferir en sus esfuerzos por manejar su diabetes. Pida ayuda si se siente deprimido. Un profesional de la salud mental, un grupo de apoyo, un miembro del clero, un amigo o un miembro de su familia que le ponga atención a sus sentimientos podría ayudarle a sentirse mejor.

Intente dormir de 7 a 8 horas por la noche. Dormir bien puede ayudarle a mejorar su estado de ánimo y su nivel de energía. Puede tomar ciertas medidas para mejorar sus hábitos del sueño. Si con frecuencia siente somnolencia durante el día, puede tener apnea obstructiva del sueño, un problema médico en el que la respiración se detiene momentáneamente muchas veces durante la noche. La apnea del sueño es común en las personas con diabetes. Hable con su equipo de atención médica si piensa que tiene problemas del sueño.

Recuerde, manejar la diabetes no es fácil, pero vale la pena.

Noviembre de 2016
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El contenido de esta publicación es proporcionado como un servicio del Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK por sus siglas en inglés), parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH por sus siglas en inglés). NIDDK traduce y comparte los resultados de sus investigaciones a través de sus propios centros de información y sus programas de educación para incrementar el conocimiento de salud y las enfermedades entre pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Las publicaciones producidas por NIDDK son cuidadosamente revisadas por los científicos del NIDDK y otros expertos.

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